Al Gijón Baloncesto se le agotan los plazos y la situación se agrava hora tras hora. El próximo 9 de julio es el último día de inscripción para las competiciones LEB, una fecha que puede, si no cambian mucho las cosas, significar el día de la desaparición de la entidad gijonesa.
El barco se hunde y algunos se buscan ya su futuro lejos de Gijón. Es el caso del técnico Jenaro Díaz, que ha cerrado un acuerdo para recalar la próxima campaña en el Ibiza PDV de Primera femenina. Además, el pívot luso Jorge Coelho firmó por el Oporto de Moncho López por una temporada con opción a una segunda.
Restan seis días para encontrar una solución y las vías de escape se agotan. Misael Fernández Porrón, director general de Deportes del Principado, confirmó ayer que el Gijón Baloncesto cobrará el dinero de la subvención del Gobierno regional, pero que lo hará «en las fechas del contrato de patrocinio deportivo». Así, el dinero no llegará a tiempo para inscribir al club gijonés para la próxima temporada. «El Principado no puede hacer excepciones con ningún club. Todas las entidades deportivas cobrarán cuando se estipula en el contrato, como el firmado entre el Gijón Baloncesto y el Principado. Tiene asegurada la cuantía económica que se le asignó, pero en la fecha que le corresponde», señaló Porrón.
Con esta decisión, se cierran las puertas de una posible solución a corto plazo. De nuevo, un año más, pese a los intentos del consejo de administración de buscar nuevos patrocinadores para la entidad, el milagro tiene que volver a obrarse para que se siga viendo al Gijón en el Palacio de Deportes.
«Hice el trabajo sucio»
Jenaro Díaz, por su parte, explicaba los detalles de su marcha por una campaña al Ibiza, que el próximo año jugará competición europea, además de disputar la Supercopa de España frente al Ros Casares: «Me han puesto muchas facilidades para compaginar la selección española con el club. Esta opción tiene muchos alicientes y el Ibiza ha depositado mucha confianza en mí».
«Me voy con la idea de haber hecho el trabajo sucio y no obtener el premio. Me hubiese gustado quedarme en Gijón, con un equipo más competitivo que aspirase a cotas más altas», analizó ayer Jenaro sobre su etapa en el Viopisa.
El técnico piensa que el Gijón Baloncesto saldrá a competir: «Va a salir adelante. Pero, como siempre, al final y luchando a muerte hasta el último momento. Gijón tiene espíritu y se buscará una solución».