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Gijón

05.07.09 -

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El piso de veraneo en Gijón queda para agosto
Es la zona más demandada por los turistas que alquilan casa en Gijón. Llegan a pagar por ella casi 2.000 euros. / ÁLEX PIÑA
El veraneo también nota la crisis. Si Gijón había convertido en la llegada de turistas en un buen negocio inmobiliario, con alquileres que las propias agencias calificaban de «desorbitados», ese negocio también está en recesión. Así opinan la mayor parte de los expertos consultados, así como los propietarios acostumbrados a que, en Semana Santa, tuvieran ya inquilinos para julio y agosto, incluso para la segunda quincena de junio y la primera de septiembre, algo que ha cambiado bastante este año. Siempre hay la excepción que confirma la regla, y alguna inmobiliaria indica que no sólo tienen demanda, sino que han hecho más contratos por dos meses completos que en temporadas anteriores.
Al margen de eso, la valoración más extendida es que «hay menos demanda», seguida de que «la que hay pide pisos más baratos». Lo resumen en la Inmobiliaria Gijón: «Los precios no han bajado, pero la demanda sí». Ahí empieza el problema: los propietarios (al igual que en la compraventa) no están dispuestos a bajar. Eso, hasta que llegue el último momento y vean que sin rebajas no hay inquilinos.
«Se está notando muchísimo el bajón. En la primera quincena de julio hemos tenido un 50% menos de alquileres. La cosa está parada», dicen en la Inmobiliaria Begoña. Lo más preocupante: «Están empezando a fallar clientes de hace muchísimos años». José Luis Rebollal, de la Agencia Asturias, coincide: «Los clientes habituales están volviendo al pueblo a ver a la familia». Hay que buscar la opción de veraneo más barata.
Con este panorama, Rebollal sí habla de un descenso de precios, que cifra entre un 10% y un 15%. Y los otros clientes fijos, los que resisten, son los que están salvando la situación, dicen en la Inmobiliaria Peláez. Porque veraneantes nuevos que busquen piso, pocos. Y es que, están de acuerdo casi todos los profesionales del sector, a precios altos, los turistas prefieren menos días pero en un hotel, ya que los establecimientos hoteleros también han lanzado muchas ofertas para el verano.
No hay 'chollos'
Eso no significa que haya 'pisos-chollo': complicado encontrar algo para agosto por menos de 1.500 euros. Y así, son ya muchos los que en esta primera quincena tienen el piso cerrado y, cuando llegue la segunda, «si quieren alquilarlo, lo harán por lo que puedan». Los expertos confían en que agosto, aunque sólo sea «por tradición», y con el tirón de la Feria de Muestras, el Hípico y la Semana Grande, el mercado esté más animado.
A todo eso se une el 'recorte' de las vacaciones. Los que venían un mes ahora vienen quince días y los que disfrutaban de una quincena, ahora de una semana. Y también el recorte de gasto. «Quienes antes gastaban entre 1.500 y 2.000 euros ahora piden pisos de 1.000 euros. Pero no los hay», explican en la agencia Hurlé, donde aseguran que «hay demanda, pero de casas de 900 euros». Y por ese precio, como mucho, una quincena, pero imposible el mes entero. Son las consecuencias reales «y psicológicas» de la crisis. Así, una temporada que antes comenzaba en junio y finalizaba en septiembre se ha ido recortando. Al igual que preveían los empresarios hoteleros, los agentes inmobiliarios aseguran que junio y septiembre cada vez atraen menos a los visitantes. Y teniendo en cuenta que la esperanza de julio está puesta en la segunda quincena, tan sólo agosto parece salvarse.
La excepción la marca la Agencia Domingo, donde aseguran que «se están llenando los pisos», eso sí, con quincenas más que con meses completos, y sin subir un euro los precios del año pasado. Como siempre, el centro, La Arena (la playa, para los turistas) y también Poniente se llevan la palma de la demanda. Y se 'cuelan' las urbanizaciones con piscina de Viesques. Para unos y otros hay que preparar los bolsillos: un apartamento cerca de la playa no vale menos de 1.300 euros. Un piso de cuatro habitaciones puede llegar a los 2.300. O superarlos si hablamos de una calle como San Bernardo.

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