«No somos gente rara», se apresura a decir. Desde el pasado miércoles, inicio del denominado año rotario, Ana Suárez, abogada, ostenta la presidencia del Rotary Club de Gijón, un cargo más simbólico que ejecutivo y que tiene como fecha de caducidad el 1 de julio de 2010. Es la primera mujer que lo ocupa desde que la organización tiene presencia en Gijón, desde 1905. Mientras recuerda la larga lista de rotarios célebres que han pasado por los diferentes clubs del mundo -Churchill, Roosevelt, Edison, Pavarotti, Disney...- lamenta que en España exista aún gran desconocimiento de esta organización de servicio humanitario, «muy conocida y respetada internacionalmente».
-¿Qué es exactamente el Rotary Club?
-Es tan sencillo como una organización de profesionales y empresarios cuyo fin fundamental es la promoción de la paz y la amistad.
-Pero pese a su larga trayectoria parece bastante desconocida, incluso cerrada...
-El asociacionismo en general en España ha sido el gran desconocido. Pero si vas mirar la lista de miembros que formaban Rotary a principios de siglo, es casi un callejero de Gijón: Casimiro Velasco, Joaquín Alonso Bonet, Romualdo Alvargonzález... El propio abuelo de la alcaldesa fue rotario.
-¿Son un club elitista?
-No. Estamos abiertos a todos. Aunque sí se exige un determinado nivel de compromiso. No es cuestión sólo de pagar la cuota, hay que involucrarse.
-¿Por qué no se les valora aquí tanto como, por ejemplo, en Estados Unidos?
-En España hubo una etapa en la que las asociaciones no estaban bien vistas. Volver a retomar después una organización como la nuestra, sin tener ninguna adscripción de ningún tipo, fue difícil.
-¿Sin ninguna adscripción?
-Rotary se mantiene ajena a la política y la religión. Son cuestiones que no se tocan. Precisamente gracias a ese apoliticismo, el hecho de mantenerse fuera de cualquier bloque, de no asociarse a ningún país ni ideología, es lo que le da el marchamo para poder desarrollar una serie de proyectos que a lo mejor otra organización no puede desarrollar.
-¿Incluso en lugares donde la religión tiene tanto peso como Oriente Medio?
-Sí, para Rotary también es fácil trabajar allí. Por ejemplo, cuando se estuvieron realizando campañas de vacunación contra la polio en Afganistán se alcanzaron acuerdos con los señores de la guerra para parar las hostilidades durante el tiempo que necesitábamos para poner las vacunas. Aunque fuera por breves instantes, parábamos la guerra.
-¿Cuál es la clave?
-Que no eres ni de unos ni de otros, simplemente eres tú. Sin ninguna política ni religión. Además el hecho de que en casi todos los países haya rotarios, nos ayuda a llegar a todo el mundo. Somos una organización mundial que defiende la amistad. no vamos a decir ahora que Rotary fundó la ONU, pero sí es cierto que muchos de sus fundadores eran rotarios.
Hospitales y escuelas
-Me ha hablado de las campañas contra la polio. ¿Qué otros proyectos lleva Rotary a nivel internacional?
-Menos construcciones, se realiza absolutamente de todo.
-¿Construcciones?
-Sí. Desconozco por qué, pero en su constitución la Fundación Rotaria prohibió destinar ayudas para realizar edificaciones. Pero ahora se ve, por ejemplo, la necesidad de construir hospitales, y se están cambiando los estatutos en este sentido.
-Me estaba enumerando proyectos...
-Como decía, hay de todo: equipación de hospitales, recogida de material escolar...
-En resumen, salud y educación...
-¡Y el agua! Uno de los pilares de la Fundación Rotaria es facilitar el acceso al agua potable en todos los rincones del planeta.
-El Rotary Club de Gijón tuvo un importante papel en la reciente campaña de recogida de fondos para construir una presa en Tahen (Camboya) a instancias de Kike Figaredo...
-Hablando con él después de haber concedido unas becas a varios chicos de su centro, surgió el tema de este proyecto. Nos encargamos de organizar y canalizar toda la acción. La filosofía de Rotary es canalizar fondos para otras asociaciones, para ayudarles en este tipo de proyectos.
-Pero también tienen voluntarios propios...
-Lo son los propios rotarios. Puedes ir de voluntario a cualquier proyecto del mundo de los que estemos promoviendo. Simplemente, vas a ayudar.
-¿Qué proyectos tienen en cartera a nivel local?
-De momento aún estamos rematando flecos del proyecto de Tahen: gestionar alguna donación, ayudar a agotar el stock de 'Una gota de ilusión'... Ha sido un proyecto que nos ha ocupado muchos recursos, económicos y humanos.