Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Viernes, 25 mayo 2012

Gijón

05.07.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
'A última hora', por José Manuel Balbuena
El mercado de los alquileres de verano, como el inmobiliario en general, está maduro. Alcanzó su cénit durante los años del 'boom' económico (2006 y 2007) y ahora sólo queda mirar su cuesta abajo. Es decir, los precios inflacionistas que en otros años se dieron -servidor vio como se pagaban hasta 7.000 euros por 20 días de agosto- ya no tienen cabida. No obstante, como en todo entorno que cambia, hay cierta resistencia a aceptar la nueva situación.
Los arrendatarios, por supuesto, están diciendo «no» a las ofertas que reciben por ahora. Sin embargo, en cuanto el verano vaya avanzando tendrán que revisar su postura si no quieren quedarse vacíos. A última hora, como es lógico, se verá de verdad la dimensión en la caída de precios.
Además, piensen que los futuros inquilinos conocen todo esto y también juegan con esta variable: esperar hasta esa última hora fatídica para negociarle el precio al dueño.
Y, si por cualquier motivo sigue saliéndose de sus posibilidades, lo que hacen directamente es reducir el tiempo de estancia. En vez de un mes como antes, se quedan una semana, quince días... Por tanto, no creo que el mercado de alquiler veraniego sea ajeno a lo que le está pasando al sector turístico en general.
Todo el mundo, en definitiva, tendrá que aceptar las nuevas condiciones que ha impuesto la crisis: habrá una caída en la demanda y encima, la que venga, pagará menos. No hay otra.

| Comparte esta noticia -

¿Qué es esto?

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS