Los sindicatos de ArcelorMittal se felicitaron ayer por la próxima reapertura del horno alto 'B' de Gijón, que dan por hecha. UGT calificó lo adelantado ayer por este periódico como una «gran noticia» y CC OO pidió que se acelere la decisión a la vez que criticó el cierre del horno porque «es evidente que la empresa cometió un error».
ArcelorMittal comunicó el pasado lunes a los representantes de los trabajadores que el comité de dirección de la empresa decidirá la próxima semana la reapertura del horno alto de Gijón. A la vez, les hizo llegar el mensaje de que la reapertura de la instalación hacía imprescindible cerrar cuanto antes los acuerdos sobre la reordenación de la industria auxiliar. Dicho y hecho. Pese a las reticencias de CC OO, a las ocho de la mañana de ayer sindicatos y empresa firmaban un preacuerdo sobre el plan de reordenación de las auxiliares. Sin pérdida de tiempo, el lunes volverán a reunirse para avanzar en los detalles del futuro acuerdo.
El repunte en la demanda del acero y, sobre todo, la importantísima bajada de stocks en poder de los clientes llevó a la multinacional a poner en marcha una reacción inmediata. Hace unos días anunció que a mediados de agosto pondrá en servicio de nuevo el horno alto de su planta de Gante (Bélgica), que paró al mismo tiempo que el de Gijón. Fuentes de la empresa informaron ayer de que en Gante «ya están procediendo al acopio de materiales para la reapertura del horno».
Según la información de que disponen los sindicatos, ArcelorMittal prevé la reapertura del horno de Gijón a mediados del próximo mes de septiembre.
La firma de un acuerdo con las auxiliares fue considerada por la empresa como «imprescindible» para evitar problemas a la hora de reabrir el horno de Gijón, según los sindicatos. Con base en estas informaciones, ArcelorMittal y las centrales UGT, CC OO y USO firmaron un preacuerdo que permitirá internalizar a 300 trabajadores de las auxiliares en la empresa siderúrgica. El acuerdo se logró después de que Comisiones Obreras aceptara sumarse al mismo al entender que la empresa se había acercado a sus posturas. Tras la firma del acuerdo, una asamblea de delegados de CC OO ratificó el texto.
Un portavoz de la empresa mostró su satisfacción por la firma del principio de acuerdo y pidió a los sindicatos iniciar cuanto antes la negociación de los acuerdos definitivos. CC OO informó de que había decidido firmar el preacuerdo al aceptar la empresa retirar el límite de edad y el criterio de preselección para incorporar a los trabajadores, aunque Arcelor no quiso confirmar este extremo. Inicialmente, la empresa exigía aplicar en la selección del personal los mismos criterios que utiliza la multinacional y que establecen un límite de edad de 48 años.
Eduardo Donaire, secretario general de la Federación del Metal, Construcción y Afines de UGT, relacionó la firma del convenio de las auxiliares con la reapertura del horno y dijo que esta decisión de ArcelorMittal es «excelente por lo que significa para la región».
El secretario de la Federación de Industria de Comisiones Obreras y miembro del comité europeo de Arcelor, José Ramón Laso, también valoró muy positivamente el planteamiento de la multinacional y dijo que «lo que tenemos que pedir ahora es que ojalá el horno pueda arrancar sin problemas, algo sobre lo que tenemos serias dudas».
«El cierre fue un error»
Laso explicó que «nos han facilitado datos sobre el mercado del acero y, aunque sea leve, se está produciendo un repunte en los pedidos desde junio. Si bien agosto es malo a estos efectos, la empresa tiene miedo a quedar sin productos ya que se ha constatado que los stocks están bajo mínimos».
Según el representante de Comisiones Obreras en la multinacional siderúrgica, «arrancar hornos le corre ahora mucha prisa a la empresa».
José Ramón Laso señaló también que «al cerrar la instalación la empresa no quiso arriesgar nada y ahora se demuestra que cometió un error al decidir el cierre». La parada de la instalación se produjo el pasado 4 de mayo, por lo que podría durar apenas cuatro meses.