El cántabro Julio Martínez y el asturiano Miguel Fernández Castañón se proclamaron, por primera vez juntos, campeones del Descenso en K-2. Para el rey del Sella, esta es su undécima victoria y para Castañón, la primera. Ambos se fundieron en un abrazo nada más pisar tierra y, a continuación, muy contentos, atendieron a los medios.
«Gracias Julio, gracias», le dijo Castañón a Martínez. «Lo hemos hecho muy bien», le respondió el cántabro que ya, en la meta, sabía que habían logrado un nuevo récord. Ayer, mientras todas las piraguas descendían a un ritmo alto el río Sella, la de Martínez y Castañón parecía que contaba con un motor. Ayer no bajaron el Sella, volaron sobre él. «Las condiciones del río eran inmejorables. Sabíamos que llevábamos un gran ritmo y que batiríamos el récord. Por eso, fuimos a tope hasta el último metro, pero no pensábamos que lo rebajaríamos en cinco minutos», apostilló Martínez.
En esta ocasión, la salida ya dictó distancia. En los dos primeros kilómetros Julio Martínez y Miguel Fernández Castañón ya sacaban a sus rivales casi 20 segundos. «Salimos muy bien y no tuvimos ninguna complicación. Sólo nos preocupaba mantener las fuerzas hasta el final. Todo salió tal y cómo habíamos planeado. Nos hemos entrenado muy duro para ganar», subrayó el palista de Cantabria, quien prepara esta cita a conciencia. «Para mí, Asturias y el Sella es como si fueran mi tierra. Me lo han dado todo y por eso me planifico para estar en mi mejor forma a primeros de agosto. Yo preparo el Sella como un ciclista el Tour», reconoció. «Para ganar el Sella no vale sólo con entrenarse, también hay que amarlo», apuntó. Por último, no quiso desvelar si tomará parte el año que viene en el Descenso. «Yo voy año a año, no sé cómo me encontraré en 2010. Ya voy teniendo una edad», bromeó el palista, de 39 años.
Felicitación de Hernanz
Ayer, uno de los damnificados por el tiempo marcado por los ganadores fue el parragués Javier Hernanz, quien vio cómo su marca era pulverizada. De todos modos, no dudó en felicitar a su ex compañero. «Felicidades Julio, pero ya no tengo el récord», bromeó. Además, señaló que «Castañón se lo merece mucho porque acaba de sacar unas oposiciones para ser maestro. Tiene mucho mérito».
El avilesino, por su parte, rebosaba felicidad. «Aún no lo he asimilado, pero supongo que en unos días me daré cuenta de la proeza», comentó Castañón. Y añadió que «ganar en Asturias y encima en el Sella tiene mucho tirón. Me hace mucha ilusión la victoria». Aunque las condiciones del río facilitaron los buenos tiempos, el nuevo récord no hubiese sido posible de no haber marcado un ritmo superior a las 100 paladas por minuto. «Hemos ido muy rápido. Sabía que sufriría palada a palada, pero Julio me ha ayudado muchísimo. Sin él, no hubiese estado tan bien», dijo Castañón.