La villa romana de Veranes huele a historia todos los domigos de agosto. 'Gustatio romana' es un compendio de antiguas recetas de los romanos en el que se mezclan sabores milenarios con alta cocina de calidad.
Por doce euros se puede disfrutar de un recorrido por las ruinas romanas de Veranes y degustar las antiquísimas viandas con autobús de ida y vuelta incluido.
Pablo Balbona, de Balbona Pasteleros, coordina esta actividad junto con el cocinero Santiago Santos. «Desde Veranes inauguramos esta cocina siguiendo un recetario romano del siglo IV, conocido como 'De reco cvlinaria'. Estamos hablando del primer recetario romano de la historia», explica Pablo. El número de platos es variado y se prepara respetando los cánones de los antiguos y adaptando las recetas a la cocina moderna. «Tenemos siete platos salados y cuatro dulces que servimos a modo de catering para mayor comodidad de los comensales. También hemos elaborado cerveza, vino y tres tipos diferentes de pan», detalla Balbona.
La forma de cocinar de los antiguos romanos es similar a la actual. Predominan las materias primas más tradicionales, como el aceite de oliva o la carne de cerdo o pollo. «Intentamos imprimir un formato moderno a la cocina romana y la gente reacciona bien. Se prestan a probar nuevos sabores y la combinación de bus más visita y catering hace apetecible esta propuesta», comenta Pablo Balbona. Isabel García Bernardo, una de las comensales coincide con Balbona. «Aunar bus, visita y comida es una buena idea. Además, Veranes es bonito».
Para acompañar las recetas romanas se ofrecen vinos aromatizados con miel y especias y pétalos de rosa. Según Balbona, «el vino romano se elaboraba en tinajas de barro y su equivalente actual sería un 'vino peleón'. Por ello, el que servimos aquí está aromatizado, dándole un toque moderno y atractivo», añade.
Otros platos que se pueden degustar son Espityrm, una pasta de aceitunas que se sigue cocinando en la actualidad como producto típico de Grecia; Pullum Oxizomvm, una especie de albóndigas; Metulvs, mejillones con verduras; Isicia Marina, albóndigas de gambas, dulces árabes y tres clases de pan. «Elaboramos un pan de pita, otro de escanda, de queso y otro al estilo pompeyano. De este último, se descubrió un fósil en las ruinas de la ciudad arrasada por el Vesuvio», explica Balbona. «La globalización ya llegó con los romanos. Un ejemplo es su cocina, que está influenciada por otros pueblos, como el árabe», añade. José Ramón Recarte viene de Pamplona y reconoce que «es una iniciativa de lo más novedosa. La presentación es muy buena y el menú es variado. Todo un lujo romano», subraya.