El Ayuntamiento de Gijón contratará con la constructora Ceyd la primera gran operación de cirugía urbana incluida en el denominado 'plan de avenidas'. En concreto, incluirá la reforma de la avenida de Castilla para ganar espacio para peatones y ciclistas, la eliminación de sus estacionamientos en superficie, la construcción de un aparcamiento subterráneo con capacidad para 300 coches y la reordenación del tráfico en el entronque con el puente del Piles con la construcción de una glorieta que repartirá el tráfico entre las avenidas de Rufo García Rendueles, de Castilla y de El Molinón. El conjunto de estas actuaciones representará un coste de 10,6 millones de euros, de los que el Ayuntamiento asumirá los 3,6 correspondientes a la remodelación urbana en superficie. Ceyd pagará la construcción del aparcamiento, que explotará en régimen de concesión durante los próximos 40 años. Una vez se formalicen los trámites oportunos y se proceda a la firma del contrato, la adjudicataria dispondrá de tres meses para redactar el proyecto de remodelación de la avenida y 15 más para la ejecución de toda la obra. En un año y medio desde la formalización del contrato, todos los trabajos tienen que estar completados.
La licitación de esta obra, a la que tan sólo concurrió la propia Ceyd -hubo una segunda oferta que quedó descartada desde el primer momento-, se realizó mediante una concesión de obra pública, esto es, la subasta para la construcción y explotación del mencionado estacionamiento subterráneo, que conllevaba la adjudicación del resto de trabajos. De acuerdo con los pliegos administrativos, el concesionario, en este caso Ceyd, asumirá la financiación de la totalidad de las obras del aparcamiento y también las de urbanización en superficie del espacio público afectado por su construcción. El Ayuntamiento, por su parte, pagará el proyecto y ejecución de obra de la remodelación en superficie, que también realizará Ceyd.
Junto al parque
En concreto el subterráneo se prolongará bajo la avenida de Castilla desde Torcuato Fernández Miranda hasta las inmediaciones del puente del Piles, esto es, el tramo de la vía que discurre junto al parque de Isabel la Católica. El estacionamiento tendrá dos plantas, a las que sólo se podrá acceder desde los carriles que circulan en sentido hacia la playa. La única rampa de entrada se situará inmediatamente después del cruce de la avenida con Torcuato Fernández Miranda. La salida dará directamente a la nueva rotonda junto al puente del Piles.
Contará con 300 plazas para residentes de la zona, que se adjudicarán por sorteo entre los solicitantes. Cada una de ellas costará 24.000 euros. Por la explotación del aparcamiento durante los 40 años que dura la concesión Ceyd pagará al Ayuntamiento un canon de 2.826 euros por plaza, 847.800 euros en total.
Cuando finalice la obra el subterráneo para residentes será la única opción para estacionar en la avenida de Castilla, ya que la remodelación prevista conlleva la supresión de las 135 plazas que existen hoy en superficie. Su eliminación permitirá ensanchar las aceras, que en sus zonas más estrechas no bajarán de 4,25 metros, frente a los 2,50 actuales. Las más anchas alcanzarán los 5,25 metros.
Además, se habilitará un carril bici de dos metros de ancho en el lado más próximo al parque de Isabel la Católica, que conectará por el Sur con el que se prevé abrir en Pablo Iglesias; por el Norte, a través del puente del Piles, con el ya existente en la avenida de José García Bernardo; y en su tramo medio con el de Torcuato Fernández Miranda. Se mantendrán los cuatro carriles de circulación, dos en cada sentido, que serán además ligeramente más anchos.