El conductor de EMTUSA que el lunes dio positivo por alcoholemia durante un servicio en la línea 4 «tendrá una sanción muy dura». Así lo aseguró ayer Santiago Martínez Argüelles, concejal de Hacienda y presidente del consejo de administración de la Empresa Municipal de Transportes Urbanos de Gijón. El edil manifestó que la penalización, según se recoge en el convenio colectivo, «puede ir desde los tres meses de suspensión de empleo y sueldo hasta el despido del trabajador».
El hombre dio un resultado de 0,51 miligramos de alcohol en aire espirado, es decir, más del triple de lo permitido para los conductores profesionales (0,15). Fueron los propios pasajeros del autobús municipal los que alertaron a la Policía Local al percatarse de que el chófer parecía encontrarse bajo los efectos del alcohol. Sucedió poco antes de las ocho de la mañana en la línea 4 que hace el recorrido entre El Cerillero y el Hospital de Cabueñes.
Al día siguiente, el martes, el mismo conductor volvió a su puesto de trabajo y a conducir un autobús, esta vez en otra línea. Santiago Martínez Argüelles asegura que, aunque no fuese apartado inmediatamente, «el procedimiento legal se puso igualmente en marcha. No se puede echar a alguien de buenas a primeras, hay que cumplir la norma». El representante del gobierno municipal eludió referirse a si el chófer continúa trabajando. «Posiblemente, a día de hoy -por ayer- ya no está», manifestó para remarcar a renglón seguido «el completo rechazo que muestra la empresa hacia este tipo de conductas».
El procedimiento sancionador se abrió nada más tener conocimiento de los hechos por parte de la gerencia. «Es necesario seguir unos plazos, todo está regulado y se tienen que cumplir todos los extremos muy detalladamente para llegar bien al final del camino y si se demuestra, aplicar la sanción que se determine».
Un año sin empleo
Otro conductor de EMTUSA de la misma línea 4 deberá cumplir un año de sanción sin empleo y sueldo por provocar un accidente en Tremañes en marzo de 2008 cuando circulaba bajo los efectos del alcohol con el autobús municipal. En aquella ocasión, dio un resultado de 0,32 miligramos de alcohol por aire aspirado.
A las nueve de la mañana de un jueves, poco después de salir de las cocheras de EMTUSA, perdió el control del vehículo e invadió el carril contrario en Puente Seco-Tremañes. Colisionó frontolateralmente con una furgoneta y un turismo y provocó un herido grave. El autobús circulaba sin pasajeros, ya que en el momento del siniestro todavía no había acudido a la primera parada, en el Cerillero.