El Camino de Santiago cuenta con diferentes rutas para llegar peregrinando a la catedral del apostol. Una de ellas es el Camino del Norte, que se encuentra en auge desde hace varios años.
Su recorrido íntegro tiene la salida en Irún y cuenta con un total de 32 etapas, cuatro de las cuales trascurren por el Oriente de Asturias. Por aquí siempre han sido muchos los peregrinos que cruzan, más en los meses de verano, pero en estos últimos años el número de caminantes se ha visto notablemente incrementado. «No podemos saber el motivo, pero lo que no creemos es que sea la actual situación de crisis. Aunque hay que reconocer que esto se está convirtiendo en una nueva forma de turismo». Esto es lo que comentan todas las asociaciones de amigos del Camino que existen en la comarca. En total, durante el mes de Agosto, «más de la mitad de los peregrinos que pasaron por Oviedo venían desde el Oriente». Concretamente de los 564 caminantes inscritos en el albergue, «255 hicieron el camino de la costa», según datos de la Asociación asturleonesa de amigos del Camino de la capital del Principado.
Aunque se espera un gran aluvión de caminantes para el 2010, que será Año Santo compostelano, hay que tener en cuenta que han sido miles los que a lo largo de los pasados meses de primavera y verano han cruzado la comarca, algo que agrada a las asociaciones pero que hace recordar los problemas, de difícil solución, a los que los visitantes se enfrentan a su paso por el Oriente. El más importante es la falta de alojamiento.
En total son diez los albergues que ofrecen techo a los caminantes, de los cuales sólo cinco son públicos, y de éstos, realmente, sólo dos están preparados para dar cobijo, durante todo el año, y exclusivamente, a los que peregrinan a la ciudad gallega: San Esteban de Leces y la Isla. Por lo que prácticamente se puede asegurar que desde Unquera hasta Ribadesella no hay alojamiento alguno. «Todas las personas que llegan a Oviedo, habiendo pasado por la zona del Oriente, se vienen quejando del alojamiento. La solución a este problema debería plantearse como una prioridad ante la Federación de Asociaciones», comentó uno de los responsables de la Asociación ovetense.
Otro año sin soluciones
Y no es por alternativas, porque existen dos edificios destinados para ejercer como albergues municipales dentro del concejo de Llanes: uno está cerrado de manera indefinida, aunque nadie sabe muy bien por qué. «Está gestionado por el Ayuntamiento, y en principio debería estar funcionando. La situación en la que se encuentra pone los pelos de punta», comentaba Guillermo Sordo, secretario de la agrupación El Bordón, de la capital llanisca. El otro caso se encuentra en Pendueles. Desde 2006 sigue pendiente el futuro de un caserón que el Arzobispado cedió al Ayuntamiento para que lo convirtiera en albergue de peregrinos. Tras un plazo de dos años el Consistorio rechazó hacerse cargo del inmueble, y ahora se encuentra casi en ruinas, a la espera de su asignación definitiva e, inexplicablemente, con varias menciones en las guías de peregrinos, que llegan al pueblo buscando las comodidades del edificio y se encuentran «con tres paredes y mucha maleza».
Trazado original
Otra de las cuestiones que preocupa a las diferentes asociaciones son las modificaciones que el pionero 'camino real' ha sufrido, y podría seguir sufriendo, en la comarca. Las actuales obras del tramo Unquera-Llanes de la autovía del Cantábrico hace recorrer a los caminantes unos 3 o 4 kilómetros más para llegar a Llanes. «Pueden estar seguros de que nosotros estaremos pendientes para que ninguna obra modifique el tramo original del camino», explicó Sordo. También, hace más o menos un año, una nueva urbanización en Colunga, que finalmente está por construir, amenazaba con hacer una acera para peatones encima del trazado del Camino. «Lo malo es que la constructora contaba con el apoyo de Patrimonio y del Principado, lo que personalmente, me parece una aberración contra la historia de este tramo», explicó Jose Luis Cueli, presidente de la asiación colunguesa Monte Sueve.
No sólo los españoles eligen esta ruta costera para llegar a Santiago. En los pocos registros existentes hay inscritos nombres de peregrinos franceses, ingleses, italianos, mexicanos, checoslovacos, etc. Aunque esta no es la ruta 'oficial', ya que el que hace por primera vez la peregrinación suele utilizar el Camino Francés, son muchos los que repiten la experiencia y deciden cruzar por las costas asturianas. Pero los números demuestran otras muchas cosas, «casi la mitad de las credenciales que se entregan en Llanes, son para gente del concejo y sus alrededores», apuntaba Guillermo Sordo.
Los caminantes pasan, admirán, disfrutan y cuidan el paisaje natural de la zona, atractivo por excelencia de la ruta del norte. Muchos ensalzan el buen caracter de las gentes, otros retratan la historia de la comarca en sus memorias a través de las fiestas y tradicionales celebraciones, pero todos tienen un problema común: la falta de alojamiento. Y hasta que esto no se solucione «seguiremos estando detrás, a la hora de seguir ganando en peregrinos y en prestigio», concluyeron las asociaciones.