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Gijón

08.09.09 -

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Tres meses más y los andamios, los tajos de obra y los golpeteos de martillo se habrán marchado definitivamente de Cabueñes. Tras haber iniciado los trabajos de ampliación y reforma allá por febrero de 2008, la obra del hospital gijonés está próxima a concluir. La Consejería de Salud confía en poder hacerlo a finales de noviembre, una vez culminada la última fase de este proyecto arquitectónico, que desde julio pasado se centra en la reforma interior de la primera planta (la que afecta al pasillo conocido popularmente como 'la calle Corrida', que también desaparecerá para siempre).
Lo cierto es que Cabueñes muestra ya otra fisonomía y también otra rutina. Si uno llega en coche o en autobús deberá saber muy bien adónde se dirige, ya que desde julio hay habilitados dos accesos: el antiguo que lleva a Consultas Externas (donde están los médicos especialistas), y el nuevo, por donde se accede a la zona de hospitalización donde están los pacientes ingresados. Los propios taxistas han incorporado ya estos cambios y preguntan a sus clientes si van 'por la nueva o la vieja entrada'.
El puzzle y la mudanza que conlleva la reforma y ampliación del hospital gijonés ha afectado ya a varios servicios. La propia Gerencia y las direcciones y subdirecciones se han trasladado en las últimas fechas a su nuevo emplazamiento: la última planta del edificio de hemodinámica (el de la pérgola).
También lo han hecho los de Archivo y Lencería, a los que les ha tocado el segundo subsuelo de nuevo bloque. Admisión hizo lo propio y está ya en la nueva entrada. Restan otros cambios, como el de la cafetería, que pasará a otra ubicación en noviembre.
Cardiología, 13 puestos
La que ya se puede divisar cómo será es la UCI de Cardiología. Tendrá 13 camas en total y estará en la primera planta. Dispondrá de algo de luz natural y con puestos de hospitalización amplios. Ocupará cerca de 450 metros cuadrados. Muy próxima estará el área de hemodinámica, motivo que impulsó la reforma y ampliación del conjunto del centro sanitario gijonés. Este servicio será el alma máter del nuevo edificio, donde en su primera planta casi todo girará a su alrededor. Dicha planta se completará con dos quirófanos y una zona de pruebas especiales, en cuya construcción se trabaja actualmente.
La Consejería de Salud está satisfecha con la evolución de los trabajos y ha decidido apurar la última fase, la correspondiente a la reforma interior y que afecta a 3.500 metros cuadrados que se encontraban en uso, con el objetivo de poder entregar el proyecto en tres meses. Esta es al menos la pretensión del arquitecto de la consejería, Jesús Menéndez, quien asegura que, de no mediar contratiempos, «podremos estar listos a finales de noviembre».
Una vez concluida la obra arquitectónica, el hospital procederá al montaje de los equipamientos técnicos de hemodinámica y cardiología. La consejería no pudo concretar a este periódico cuánto tiempo llevará este proceso, aunque se baraja que todo el edificio pueda estar operativo y ver sus primeros pacientes cardiológicos a principios de 2010.
1.900 cateterismos
Una vez que hemodinámica abra sus puertas serán muchas las personas que cada año hagan uso de sus consultas y sus equipos. El nuevo Área del Corazón de Gijón, que el hospital prevé convertir en una de las primeras unidades de gestión clínica del Área Sanitaria V, tiene previsto practicar del orden de los 1.900 cateterismos coronarios al año. También se iniciará en técnicas de ablación cardíaca, procesos ambos que en la actualidad sólo se practican en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), en Oviedo.
Los casi 2.000 cateterismos que asumirá Cabueñes para pacientes del Área V, pero también de Arriondas y de Langreo, representan el doble de pruebas coronarias que cada año se derivan desde Gijón al servicio de hemodinámica del Central.
La atención coronaria es una de las asignaturas pendientes del Servicio de Salud del Principado (Sespa). El paulatino envejecimiento, así como los cambios en las indicaciones clínicas que han convertido a las pruebas coronarias en una alternativa a la cirugía cardíaca y al tratamiento farmacológico, han disparado la demanda. Los datos asistenciales lo confirman: un 539% creció el volumen de cateterismos y angioplastias practicados en 17 años en el HUCA, único hospital público donde se llevan a cabo pruebas cardiológicas de complejidad. Se pasó de los 690 procedimientos de 1991 a los 4.413 de 2007. De éstos, el 21% correspondieron a pacientes de Cabueñes y Jove. Y otro 11% al Valle del Nalón y Arriondas, las dos áreas sanitarias cuyos pacientes estarán asignados a Gijón.
El proyecto de Cabueñes arrancó el 12 de febrero de 2008, con una dotación presupuestaria de 9,4 millones. En todo este tiempo se procedió a construir un nuevo edificio de 6.000 metros cuadrados y tres plantas de altura. El plan de actuación se completa con la reforma interior de 3.500 metros cuadrados. La que está a punto de concluir es su tercera ampliación desde que Cabueñes se inaugurara el 7 de agosto de 1968 como un centro de maternidad y pediatría.

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