Tres de cada cuatro ciudadanos ven con buenos ojos que los coches eléctricos vayan tomando la ciudad. De hecho, el 72,8% de los ciudadanos está dispuesto a utilizar estos turismos de nueva generación y el 74% aplaudiría su incorporarlos en la flota de la empresa, según un estudio elaborado por la Fundación Prodintec.
El informe, según recoge la agencia Efe, refleja los resultados elaborados en una muestra de 600 personas que usaron por primera vez los automóviles durante la Feria Internacional de Muestras de Asturias (FIDMA). Sólo un 22,5% de los encuestados rechazó el uso de los coches para uso personal y un 9,7% para profesional.
Los vehículos eléctricos ocasionan un menor daño al medio ambiente, pero lo que más seduce a los consumidores no es tanto su valor ecológico como el ahorro que aportarían a los bolsillos. Así, el 31,3% de los encuestados destacan como mejor característica el descenso del consumo de los nuevos turismos, que llega a los dos euros cada cien kilómetros. El 22,7% de los usuarios resaltaron en cambio que los coches no producen humo, y sólo un 18,9% se percataron de la «mínima» generación de CO2.
En el capítulo de las críticas, los encuestados rechazan la baja autonomía que ofrecen los vehículos, la limitada velocidad, el «elevado» precio y la ausencia de postes de recarga.
«Primer laboratorio»
La Fundación Prodintec ha averiguado que el 47,5% de los ciudadanos, casi la mitad, desconoce en el fondo la existencia de vehículos eléctricos y considera «crucial» involucrar a la sociedad para el desarrollo del nuevo concepto de movilidad. Gijón se ha convertido en el «primer laboratorio humano» del uso de los coches eléctricos. La administración local y varias empresas desarrollan el proyecto 'Living Car' instalando cargadores en la ciudad y estudiando las adaptaciones urbanas y necesarias para fomentar su uso.
Inicialmente se preveía que 500 personas probaran los vehículos pero el interés «desbordó las expectativas» y fue usado por un millón de usuarios en la pasada feria. El 75,7% eran hombres mientras que el 24,3% por ciento fueron mujeres.
Además de gijoneses, la experiencia atrajo a ciudadanos de Zaragoza, Madrid, Barcelona, Valladolid y Santander, entre otras localidades. El 25,5% utilizaron coches, el 50,9% cuadriciclos, la moto un 13,8% y la bicicleta un 9,9%.
Antes de que la administración local presentara su impulso por esta alternativa, sólo existían dos ciudadanos en todo el concejo que dispusieran ya de coches eléctricos. El dato da una buena medida de uno de los problemas a los que se enfrenta el empeño: de momento se trata de un tipo de vehículo cuyo precio se sitúa por encima de los 12.000 euros, lastrado en parte porque la fabricación de las unidades se hacen en series reducidas. Como son pocos los que lo piden, la fabricación no se hace a gran escala, que es la mejor manera para ahorrar costes.