El Comercio

El PSOE de Gijón no quiere «ni curas ni imanes ni rabinos» en los actos institucionales

  • Presenta una proposición para que el Ayuntamiento garantice la «laicidad» en celebraciones como la inauguración de calles

«Desde que gobiernan Foro y Carmen Moriyón hemos incorporado a los curas a la celebración de actos públicos, en un claro retroceso, una vez más, de esta ciudad». El portavoz del grupo socialista, Santiago Martínez Argüelles, manifestó ayer su rechazo a «la participación confesional de determinadas personas» en la inauguración de calles u homenajes promovidos directamente por el Consistorio, ya que considera que se trata de «un anacronismo». Por ello, ha presentado al Pleno una proposición, que será debatida mañana por la Corporación municipal, en la que se plantea que «los actos institucionales organizados por el Ayuntamiento, sus organismos autónomos y cualesquiera empresas o sociedades municipales sean laicos».

Argüelles aseguró que su iniciativa «es absolutamente respetuosa con todas las creencias», pues «todo el mundo es libre de creer en lo que considere que debe creer y desde lo público se respeta todo». Pero hace hincapié en que el Ayuntamiento, como institución, «no debe apoyar de modo expreso ni hacer exhibición pública de ninguna confesión».

Martínez Argüelles hizo mención expresa a la participación de sacerdotes católicos en actos como la inauguración de calles. Dos de los últimos ejemplos fueron el descubrimiento de la placa con el nombre de Alfredo Liñero Rivero en uno de los viales del polígono de Lloreda, ceremonia que incluyó una bendición de la calle por parte del párroco de Somió, y la inauguración oficial de la pista polideportiva Verónica Castro, en Serín. El portavoz socialista señaló que en alguno de estos casos el propio servicio de protocolo del Ayuntamiento «les preguntó a las familias si querían cura o no, algo que no procede. Nadie tiene por qué decir cuáles son sus creencias religiosas y pedir que se responda a esa cuestión implica hacerlo».

«¿Pretende ir bajo palio?»

Para dejar claro que su propuesta no va en contra de ninguna confesión concreta, apuntó que no ven tampoco adecuado «que venga un rabino a dar una bendición o un imán a una oración». En definitiva, reclaman que en los actos institucionales no haya «ni símbolos ni oraciones ni plegarias ni ofrendas, porque no hace falta. Este debe ser un Ayuntamiento moderno en una ciudad contemporánea, pero Foro nos ha instalado en el anacronismo». Martínez Argüelles se preguntó si la alcaldesa «pretende que dentro de poco vayamos bajo palio. En todo caso irá ella, yo no lo haré».

El líder socialista lamentó tener que recurrir a una proposición de estas características para intentar que el Ayuntamiento garantice mostrarse «ajeno a cualquier manifestación religiosa en actos que son estrictamente cívicos». «Este tema ya tenía que estar superado», concluyó Argüelles.