El Comercio

Convocada una protesta el día 22 contra el recorte en el transporte escolar

El presidente de COAPA, Faustino Sabio, anuncia la convocatoria de la manifestación, junto con las familias afectadas.
El presidente de COAPA, Faustino Sabio, anuncia la convocatoria de la manifestación, junto con las familias afectadas. / APF
  • Familias afectadas y el Movimiento Social por la Escuela Pública advierten de que la supresión de paradas puede llegar a la zona urbana

«Con sus silencios, la consejera de Educación, Ana González, pretende judicializar la problemática del transporte escolar». Margarita Trasancos, del sindicato SUATEA, se refirió así a la situación que vive el niño de 11 años de Fano y alumno del IES Universidad Laboral Diego Fernández; dos estudiantes del IES de Luces, en Colunga, y un grupo de niños del CRA de La Marina, en Quintes (Villaviciosa) tras haberse suprimido las paradas que tenían asignadas. Las familias reclamaron el 22 de noviembre una reunión con la titular de Educación, pero sin éxito. Un mes después, metieron su solicitud por el Registro General, pero tampoco obtuvieron respuesta. «Parece que quiere eludir su responsabilidad y que las familias reclamen por la vía contencioso-administrativa».

Ahora van a dar un plazo de ocho días para ver si les recibe, aunque, por lo pronto, ya han convocado una manifestación el próximo día 22, a las 18 horas, por las calles de Gijón. El itinerario está aún por definir, aunque es probable que comience en la plaza del Seis de Agosto y termine en la plaza de Italia. La intención es concienciar a la ciudadanía de que «la consejería ha empezado por el eslabón más débil, la zona rural, pero es posible que los recortes lleguen también a la urbana». Lo advirtieron, ayer, las familias afectadas, la COAPA (Confederación Asturiana de Madres y Padres de Alumnos de Centros Públicos), el Movimiento Social por la Escuela Pública y SUATEA. «Llevan un trimestre sin transporte y en el Principado se pasan la bola. No sabemos si es porque a la consejera le quedan unos meses en el cargo, pero, en cualquier caso, está haciendo dejadez de funciones», añadió Trasancos. Los padres de Diego han tenido que adaptar sus turnos de trabajo para evitar que vuelva a caminar 1,3 kilómetros por la carretera. «Es una vía con mucho tráfico, no es un capricho. Él está acostumbrado a hacer deporte y si ponen un arcén, yo no me opongo», añadió su madre, María Soledad Mayo, quien subrayó que «al autobús solo le llevaría 22 segundos más aproximarse a la parada de Zalce -en la que hay una marquesina y una rotonda-, recogerlo y seguir con su itinerario». En el caso de los niños del CRA de La Marina, las familias indican que el autocar pasa por la parada suprimida. «Bastaría con abrir la puerta y dejarlos subir».