El Comercio

La obra y conservación del túnel del metrotrén han consumido 137,7 millones

  • El corredor de 3,9 kilómetros cumple siete años concluido a la espera de los trenes. Su construcción exigió un sobrecoste del 29,3%

En el subsuelo de la ciudad existe un túnel de 3,9 kilómetros de longitud que está a punto de cumplir siete años a la espera de que la administración lo dote de las vías y trenes que le dan sentido. La ejecución y mantenimiento de esta infraestructura sin utilidad ha consumido ya 137,7 millones al erario, según los datos aportados a EL COMERCIO por el director general de Ferrocarriles del Ministerio de Fomento, Miguel Pozo de Castro.

La obra en sí supuso para el Estado una inversión de 137 millones de euros, 31,1 millones por encima del precio de adjudicación. El contrato salió a concurso en diciembre de 2002 con un presupuesto base de 116.588.891 euros y en mayo de 2003 fue adjudicada a la empresa Necso Entrecanales Cubiertas (actual Acciona Infraestructuras), que se comprometió a ejecutarla por 105.967.643 euros, lo que supondría un ahorro de 10,6 millones de euros para las arcas estatales.

El plazo de ejecución comprometido fueron 35 meses. Los trabajos, sin embargo, se prolongaron hasta febrero de 2008. El mayor retraso se produjo en 2005, cuando la tuneladora estuvo parada siete meses para modificar el trazado desde Begoña hasta el Humedal. Con los trabajos ya contratados hubo que replantear toda la infraestructura al decidir Fomento, Principado y Ayuntamiento extender las vías del túnel hasta Cabueñes. Además, de las tres estaciones previstas -Begoña (bajo la avenida de Pablo Iglesias y con acceso desde la confluencia de ésta y la calle Cabrales), El Bibio (frente a la plaza de toros y con acceso desde el parque de Cocheras) y Viesques (bajo la avenida de Justo del Castillo y con acceso desde la glorieta donde se cruza con la avenida de Albert Einstein)- se ejecutaron solamente dos. A la de Begoña para contratar aparte otra en la plaza de Europa que nunca llegó a ser licitada. Cuando Fomento recepcionó finalmente la obra del túnel, había invertido en ella 137.080.505 euros, esto es, un 29,3% más de lo que recogía cinco años antes el contrato con la constructora.

Sin avances

Desde que la infraestructura de 3,5 kilómetros quedó en manos del ministerio, y ante la ausencia de avances en otros proyectos complementarios como la instalación de las vías, el equipamiento interior de las estaciones y la conexión con el resto de la red ferroviaria, las actuaciones en el túnel se han limitado al seguimiento y auscultación de su estado, para garantizar la seguridad de su funcionamiento a lo largo del tiempo. En seis años, desde 2008 hasta junio de 2014, se dedicaron 712.207 euros a gastos de mantenimiento, labor para la que en su momento fue contratada la empresa madrileña Oficina Técnica de Estudios y Control de Obras S. A. (Ofiteco). Desde mediados del pasado año, no obstante, estos trabajos son realizados directamente por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), dependiente de Fomento. Las oportunas inspecciones se realizan en pareja y los recorridos por el interior del túnel suelen durar una mañana entera. No se requieren medios especiales más allá de un polímetro o un portátil. Una vez dentro, se comprueba el funcionamiento de los equipos de bombeo y de la iluminación.

El pasado mes de noviembre, el ministerio adjudicó a la empresa SICE S. A., por un importe de 17.986 euros, un contrato menor de servicios para la adecuación y operación del sistema de detección de intrusismo del túnel del metrotrén, esto es, un sensor o videocámara que permita evitar que personas ajenas al mantenimiento de la infraestructura se cuelen en la instalación.

El túnel del metrotrén de Gijón lleva camino de igualar el récord de los antiguos túneles del metro de Sevilla, que tras su construcción permanecieron más de 25 años cerrados y sin uso. Su prolongación hasta Cabueñes también lleva años en el cajón del ministerio, pendiente de financiación.