El Comercio

La EMA moderniza la zona rural

  • Los proyectos en marcha eliminarán pozos negros y fosas sépticas en Fano, Baldornón, Caldones, Porceyo, Caraveo, Sotiello, Vega y Huerces

  • Moviliza 10 millones para 47 kilómetros de nuevas redes de saneamiento

La Empresa Municipal de Aguas (EMA) sigue adelante con el desarrollo de su plan para mejorar la red de saneamiento en la zona rural del municipio. En su último consejo de administración, celebrado el pasado 6 de febrero, la compañía pública aprobó licitaciones y adjudicaciones por importe de 10 millones de euros. Proyectos que en su conjunto prevén la instalación de 663 nuevas acometidas de saneamiento en la zona rural, con una extensión de 47 kilómetros de redes a sumar a los 1.011 kilómetros de tuberías que tiene Gijón. Mejoras que permitirán la eliminación de pozos negros y fosas sépticas en Fano, Baldornón, Caldones, Porceyo, Caraveo, Sotiello, Roces, Vega y Villaverde (San Martín de Huerces).

De esos 10 millones movilizados por la EMA, 8.673.444 euros de inversión se corresponden con tres obras de nuevo desarrollo: 6.515.861 euros para ampliar la red de saneamiento en Fano, Baldornón y Caldones, con un plazo de ejecución del proyecto de 24 meses; 1.962.270 euros para extender el saneamiento en Porceyo, Caraveo y Sotiello que se prolongará durante 11 meses, y 193.312 euros para mejorar las infraestructuras de saneamiento en las inmediaciones del parque de Calafates, en Roces, con un plazo de ejecución de cinco meses.

Los consejeros de la EMA también autorizaron en la última reunión la adjudicación a las empresas de las obras de saneamiento de Villaverde (San Martín de Huerces) y Vega que habían sido aprobados en anteriores consejos de administración. Se trata de actuaciones por una cuantía total de 1.298.056 euros. A Ceyd se le adjudicó la obra en Huerces 327.970 euros más IVA, lo que supone una baja del 42,26% sobre el precio de licitación, y Construcciones Adolfo Sobrino (empresa perteneciente al grupo OHL) se hizo con la actuación de Vega por 970.086 euros más IVA, lo que supone una baja del 46,6% sobre el precio de licitación.

La EMA tiene cerrado un plan de obras para la zona rural a dos o tres años vista. Una vez garantizado el servicio de agua corriente para ese entorno periurbano, el objetivo de la empresa es reducir, en lo posible, la presencia de los pozos negros y las fosas sépticas que, además de ser engorrosas para los propietarios de las viviendas, tienen una evidente influencia sobre el medio ambiente. Los actuales gestores calculan que será necesaria una inversión superior a los 23 millones de euros para completar más de 70 kilómetros de canalización y conducir las aguas negras a las redes generales y a su posterior depuración. El Ayuntamiento de Gijón consultó a las parroquias rurales por sus prioridades y ya tiene definidos sus objetivos.

Agua gratis a mayores de 80

El último consejo de la EMA asimismo dio su visto bueno al suministro de agua y servicio de alcantarillado gratuito para mayores de 80 años con pocos recursos económicos. En concreto, se aprobó un convenio de colaboración con la Fundación Municipal de Servicios Sociales para sumarse a su Plan de Acción Integral de Mayores. Dicho convenio prevé una línea de ayudas de 50.000 euros, cuantía que la EMA incrementará si fuera necesario.

Según se recoge en el texto del convenio, la empresa municipal reintegrará a los beneficiarios de este programa el importe que hayan abonado en su factura por los servicios de alcantarillado y suministro de agua. En este último caso la ayuda está limitada a los primeros 25 metros cúbicos (25.000 litros) de consumo bimestral, cantidad equivalente al consumo medio de cada hogar gijonés.

Pozo de tormentas

La EMA tiene de aquí hasta el final del mandato municipal para encontrar una solución a los problemas técnicos surgidos con el proyecto para la construcción de un pozo de tormentas bajo el parque de los Hermanos Castro. La empresa municipal está analizando en este momento vías para poder hacer viable la continuidad del contrato con la constructora FCC, a la que se adjudicó hace meses la obra por un importe de 5 millones (impuestos al margen). De esta forma se evitaría en última instancia tener que rescindir el contrato y volver a sacarlo a licitación.