«La lucha literaria debe continuar»

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Francisco Álvarez Velasco posa junto a Pablo García, Nerea Ferreiro y Ainhoa González tras recibir sus galardones. Al fondo, las profesoras del colegio de Tremañes Maite Vicente y Mari Luz Pérez. / Purificación Citoula

  • Francisco Álvarez aboga por la lectura al recoger su premio María Elvira Muñiz

  • Los alumnos de Educación Infantil del colegio de Tremañes fueron galardonados por su obra 'El libro que nunca acaba'

«¡Vivan los libros y viva la lectura!». Con estas palabras culminó la pequeña Nerea Ferreiro el agradecimiento que ella y sus compañeros de Educación Infantil del colegio público de Tremañes quisieron hacer llegar al jurado que decidió concederles el Premio María Elvira Muñiz y a todos aquellos que les ayudaron a hacer realidad su sueño de «publicar un libro de verdad». Lo hicieron con 'El libro que nunca acaba', que ellos mismos llenaron de cuentos y poesías e, incluso, autoeditaron gracias a una campaña de 'crowfunding'.

Junto a Nerea y sus compañeros Pablo García y Ainhoa González, también subió al escenario del salón de actos del Antiguo Instituto el profesor de Literatura y creador de la página web 'Portal de Poesía'. «La página es todo un mundo, un portal a las estrellas», apuntó el director de la Fundación Municipal de Cultura, Xosé Nel Riesgo, quien agregó que los galardonados «no sólo merecen nuestro aplauso y reconocimiento, también nuestra gratitud y respeto por el esfuerzo, compromiso y entrega con los que, sin desfallecer, defienden y fomentan la lectura, esa fuente inagotable de conocimiento, pero también de placer».

Francisco Álvarez Velasco no sólo se mostró de acuerdo con esta «acertadísima» afirmación acerca de la lectura, sino que manifestó que para él no hay mayor alegría que encontrarse con alguno de sus antiguos alumnos y comprobar cómo consiguió «plantar en él la semilla del amor por la literatura». El profesor, ya jubilado, manifestó también su preocupación por la falta de interés en la lectura que muestran las nuevas generaciones. «Estamos en un momento en el que todo el mundo escribe, pues no me canso de ver a jóvenes y mayores tecleando en las pantallas de sus teléfonos móviles, pero no hay tiempo para la literatura. Por eso nuestra lucha debe continuar», sentenció.