El Comercio

Economistas contra el boicot a Israel

Natalia Fernández, en las charlas de Somero 2015 en el recinto ferial Luis Adaro.
Natalia Fernández, en las charlas de Somero 2015 en el recinto ferial Luis Adaro. / P. UCHA
  • Un colectivo dejará Gijón como sede de su conferencia anual por la declaración del Pleno a favor del boicot al país judío

Las Indias Club, organizador de la conferencia anual Somero, comunicó esta semana a la alcaldesa su intención de no celebrar más ediciones de estas jornadas ni ningún otro acto en Gijón mientras la ciudad mantenga la declaración de «espacio libre de apartheid israelí», aprobada por el Pleno en enero a iniciativa de PSOE, Xixón Sí Puede e IU. En una carta a Carmen Moriyón, el economista David de Ugarte, coordinador de estas jornadas, lamenta que ningún concejal votara en contra de esa propuesta -los grupos de la izquierda la apoyaron y Foro, PP y Ciudadanos se abstuvieron- y considera que «cuando las instituciones abandonan la sensatez y dejan la puerta abierta a que unos pocos alimenten frívolamente la exclusión y la violencia, lo único que podemos hacer es levantar nuestra voz».

El acuerdo plenario insta a adoptar medidas que impidan al Ayuntamiento y otros organismos municipales «contratar servicios o comprar productos a empresas cómplices de violaciones del Derecho Internacional y de la Declaración Universal de los Derechos Humanos» y pide cooperar con el denominado 'movimiento BDS', una campaña internacional de boicot, desinversiones y sanciones al estado de Israel. David de Ugarte cree que este es «un posicionamiento errado» y que «divide a los ciudadanos a partir de una imagen sesgada de un conflicto exterior».

En opinión de los indianos, «BDS no es una campaña pro-derechos humanos ni por la paz, sino un agente fundamental en la creación de un clima que relativiza el peligro del antisemitismo que afecta a España». A este respecto, recuerda que en la última edición del festival Rototom de Castellón, «fruto de la campaña de presiones, amenazas y coacciones promovidas por BDS País Valencià», se canceló un concierto del cantante Matisyahu solo «por tener religión judía».

Las Indias Club critica que, «lejos de impulsar una solución negociada», este movimiento «deslegitima la existencia de Israel, azuzando el conflicto y poniendo en peligro la vida de sus ocho millones de habitantes».