El Comercio

«Siete de cada diez arquitectos están en paro o son mileuristas»

Sonia Puente Landázuri, ayer, delante de la sede de Oviedo del Colegio de Arquitectos, en Marqués de Gastañaga.
Sonia Puente Landázuri, ayer, delante de la sede de Oviedo del Colegio de Arquitectos, en Marqués de Gastañaga. / MARIO ROJAS
  • Sonia Puente Landázuri, Nueva decana del Colegio de Arquitectos de Asturias

  • «El conflicto desatado con las sedes de Gijón y Oviedo demostró que hace falta otra forma de tomar las decisiones»

Sonia Puente Landázuri (Gijón, 1971) se pone al frente de los arquitectos asturianos con los retos de generar actividad para el sector, fomentar la participación e ir hacia un nuevo modelo de colegio que fomente la excelencia profesional.

¿Cuáles son sus primeras sensaciones tras salir electa decana?

Siento una gran responsabilidad. Por mi equipo, por la plantilla de colegio y por los compañeros a los que represento. Han depositado en nosotros una confianza para liderar un cambio y debemos estar a la altura.

Durante la campaña, todos los candidatos hablaron de la necesidad de hacer cambios. ¿Cuáles son los que considera usted prioritarios?

Queremos cambiar el colegio desde dentro, con y para los colegiados. Y para eso pondremos a funcionar el colegio de una forma muy distinta a la actual. Crearemos espacios reales y virtuales desde lo que nos retroalimentaremos, para que tengamos la seguridad de que no nos equivocamos. Nos hemos marcado el objetivo de hacer de nuestra profesión un referente de conocimiento y creatividad para la sociedad asturiana.

¿Cómo va a conseguir atraer al Colegio a las candidaturas derrotadas?

Estamos en un colegio profesional, y aquí no puede haber, ni hay, vencedores ni vencidos. El diagnóstico respecto a los males del colegio era compartido y parte de las propuestas también lo eran. Nuestro modelo de colegio justamente incide en que las soluciones las decide la junta de gobierno una vez que los grupos de trabajo abiertos debatan y nos aporten el resultado de sus reflexiones. En este viaje no sobra nadie.

¿Qué primeras medidas adoptará?

Debemos actuar en varios frentes, hacia dentro, poniendo en marcha nuestro modelo participado de toma de decisiones y revisar la parte burocrática del visado, para hacer todo ese proceso más eficiente. Hacia afuera, seguir colaborando con las instituciones desde la sociedad civil, en lo que nos afecta. Vamos a estar en todos aquellos espacios donde ejercemos la profesión.

Algún escéptico que no la votó dirá qué poco cambio puede ofrecer alguien que estuvo en el equipo del anterior decano durante cinco años.

Mi puesto en la junta anterior fue como vocal de Urbanismo y Medio Ambiente. Un vocal tiene unas atribuciones un tanto limitadas. Si ahora me he presentado a decana es precisamente para tener un mayor margen de maniobra. El haber estado en una junta lejos de ser una desventaja juega a favor, ya que conoces el funcionamiento de la institución, lo que te permite una capacidad de ejecución mas rápida.

¿Qué va a hacer su equipo con la sede del colegio en Gijón?

Hemos dicho que vamos a hacer un plan estratégico y de usos. No queremos desamortizar recursos, sino utilizarlos para hacer más colegio sin que ello suponga costes añadidos.

¿Cómo vivió la disputa localista que se desató con el plan del anterior decano para las sedes?

Ese conflicto demostró que hace falta otra forma de tomar las decisiones. Cualquier decisión que se tome en torno al futuro de las sedes debe ser el resultado de una reflexión transparente y colectiva. Aunque no hubiera mala fe, es evidente que los colegiados sintieron que se estaban planteando decisiones que les afectaban sin la debida transparencia.

Programa AIR

-¿Cómo pretenden copiar el modelo sanitario de los MIR?

Primero vamos a definir el modelo. Para ello tenemos que hablar con los arquitectos que deberán ejercer el tutelaje de nuestros AIR (arquitecto interno residente) y cómo se les puede compensar. Hay que evaluar a las administraciones que podrían acoger el modelo, las que deberían colaborar en la formación, el coste, y los convenios de colaboración que deberían garantizar el trabajo y la formación. Es un proyecto ambicioso, pero creemos que merece la pena. Si no incorporamos a las nuevas generaciones en la profesión y les acompañamos en sus primeros años no resolveremos la actual fractura generacional.

Defiende que los arquitectos deben ser un referente de la sociedad civil. ¿Por qué no lo son ahora?

Los arquitectos hemos ido perdiendo espacio en la sociedad, en parte porque durante muchos años el conocimiento ha perdido prestigio social a favor de valores puramente mercantiles. Nosotros nos hemos diluido un poco en ese proceso. Parece que nos hemos empezado a dar cuenta de que este camino no nos lleva muy lejos, nos hemos juntado y nos hemos dado cuenta de que tenemos cosas interesantes que aportar.

¿Realmente lo están pasando tan mal en la profesión?

Siete de cada diez arquitectos están en paro, trabajan ilegalmente o son mileuristas. Estos son datos a nivel estatal. No disponemos de ellos a nivel regional. Procuraremos analizarlo para abordar líneas estratégicas.

¿Qué nuevos espacios de actividad pueden cubrir las nuevas generaciones del titulados?

Todos los que abarque la imaginación de un arquitecto que son muchos. Queremos respaldo de la creatividad de nuestros colegiados.