El Comercio

Antonio Corripio.
Antonio Corripio. / P. UCHA

La auditoría del Grupo señala incumplimientos en la contratación de colaboradores

  • «Los solicitantes eran estudiantes o socios para los que se pedían referencias y en base a eso se les seleccionaba», consta en el informe

Los más de 140.000 euros en pérdidas de los últimos dos años no fueron la única 'herencia' que, según la auditoría externa de los últimos cuatro ejercicios realizada por Llana Consultores, se encontró la nueva directiva del Real Grupo de Cultura Covadonga a su llegada. En su informe, los expertos también llaman la atención sobre la forma de contratar al personal colaborador que se había impuesto en los últimos tiempos y sobre la que ya corrían rumores entre algunos de los socios. «En los cuatro años revisados no se seguían las pautas marcadas para los procesos de contratación descritas en las normas y procedimientos de la entidad. Los solicitantes eran estudiantes o socios del Grupo para los que se pedían referencias y, en base a ello, se realizaba la contratación», recoge el escrito.

Una situación, aclaran los autores de la auditoría, que cambió radicalmente desde el pasado abril. «Ahora se publican en la web los procesos, se obtienen los currículum de los interesados y se lleva a cabo la selección de personal siguiendo los procedimientos escritos», reza el documento. El presidente de la entidad deportiva, Antonio Corripio, añade que, nada más llegar, la nueva directiva contrató a un responsable de recursos humanos para tratar de poner orden en los procesos de contratación. «Ahora todos son abiertos, aunque ser socio puntúa. Además, la mesa para la selección la componen, junto a gente de la junta directiva, responsables de la comisión de recursos humanos, de la dirección del club y representantes del comité de empresa, pues nuestra idea es que estos últimos comiencen, desde ya, a formar parte del día a día del Grupo».

El informe resultante de la auditoría también insta a la directiva del Grupo a «regularizar al personal eventual, si es que procede». En el documento, los consultores indican, asimismo, cómo, en el caso de los colaboradores, el documento que se venía firmando hasta ahora «es un convenio de colaboración voluntario en el que se sufragan los gastos realizados en el desempeño de la colaboración, en el caso de no poder acreditar el Grupo la compensación por los gastos que en realidad tenga la persona por la práctica de su actividad». Esto quiere decir, que los colaboradores cobraban por los gastos que, supuestamente, generaban durante el desempeño de su actividad, en vez de tener un salario propiamente dicho. Esta figura, agregan desde Llana Consultores, «podría acarrear contingencias laborales y fiscales».

Otra de las cifras que revela la auditoría es el medio millón largo de euros -513.467 euros en 2015- que la entidad grupista destina anualmente al pago de monitores. Durante el pasado ejercicio, el principal proveedor de monitores fue la empresa Acrópolis, por un importe de 337.144 euros. Una cifra que, en opinión de la actual junta directiva, podría ser mucho menor. «A partir de enero de 2017 la práctica totalidad de los monitores de la subcontrata Acrópolis pasarán a ser personal del Grupo, lo que conllevará un ahorro de hasta el 30%», explica Corripio.

Medio millón en limpieza

También, ya dentro de los gastos de aprovisionamiento, Acrópolis es el único proveedor de socorristas, por valor de 101.551 euros en 2015. Destacan otras cifras como el más de medio millón de euros que suele destinarse a la limpieza, con CLN Grupo como único proveedor por un importe de 548.766 euros en 2015 y los cerca de cien mil euros destinados a guardarropía -Atedi S. L. fue el principal proveedor, por 95.904 euros en el pasado ejercicio-. Una cifra ligeramente superior, de 101.996 euros concretamente, fue lo que el Grupo gastó en 2015 en vigilancia, con Segur Ibérica como único proveedor. También se destinaron 294.430 euros a la compra de bienes y actividad deportiva. El resto de apartados -lavandería, sistemas informáticos, jardinería y guardería- apenas superaron los 30.000 euros cada uno.

En total, los gastos de aprovisionamiento alcanzaron un importe de 1.246.470 euros en el último ejercicio, lo que supone un 13,5% de los ingresos.