El Comercio

Algas rojas, residuos de medusa y espuma de mar, según los primeros análisis del agua

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Carmen Moriyón muestra una imagen de la mancha, en compañía de Vidal Gago, gerente de la EMA, y Clara Fernández, directora de Medio Ambiente. / PURIFICACIÓN CITOULA

  • Ayuntamiento y Principado tomaron ayer muestras de la mancha. De momento se descarta que sean aguas residuales

Parece que la mancha que apareció en aguas del Cantábrico, cerca de Peñarrubia, no se debe a un vertido del emisario submarino. El origen es natural. Así lo cree el Ayuntamiento de Gijón, después de que la Empresa Municipal de Aguas (EMA) analizara las muestras recogidas por el Servicio de Bomberos y técnicos de Medio Ambiente. Los primeros datos indican, según la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, que se trata de «una mezcla de espuma de mar con algas y medusas». «No presenta restos de aguas residuales, según el laboratorio de La Reguerona». Pero los análisis serán más exhaustivos y en los próximos días se conocerán la carga orgánica de la mancha, el pH del agua y otros parámetros como el amonio, los aceites y grasas, y los hidrocarburos.

El alga causante de esta mancha es de las llamadas alga roja -'Asparagosis armata'-, una especie invasora procedente de Australia y Nueva Zelanda introducida en nuestras costas con los cultivos de ostras. Además, aparece acompañada de un protozoo.

Moriyón, que aseguró que también se realizaron análisis para comprobar la calidad de las aguas de baño -obtener especialmente resultados microbiológicos y no mostraron nada anómalo-, recordó que la semana pasada buzos contratados por la EMA realizaron 25 inmersiones en el emisario submarino sin detectar más problemas que los ya conocidos de algunas fugas. El origen de la mancha, según la alcaldesa, podría ser la fuerte mar de fondo que hubo la semana pasada y que habría hecho emerger los restos de estas algas, parte de ellas en descomposición, lo que aportaría mal olor.

Moriyón, que destacó la coordinación con el Principado, el Seprona y Salvamento Marítimo, también explicó que ayer «el Helimer Cantábrico sobrevoló la zona para documentar la extensión y la distribución de la mancha en esa zona y hará un informe gráfico» y apuntó que la situación «no es motivo de cierre de las playas de la zona, de momento, pero dependerá de si se controla o va a mayores», aunque recordó que «no es una cuestión que esté solucionada».

Por su lado, una embarcación del 112-Asturias, con técnicos de Consejería de Infraestructuras a bordo, partió ayer de El Puntal hacia Peñarrubia para recoger hasta una docena de muestras de la mancha. Los resultados se conocerán «en el plazo de 24-48 horas».

El caso es que los expertos han recomendado a las autoridades municipales dejar la situación como está, pero bajo control, si bien la alcaldesa está en contacto con los responsables del Centro Jovellanos y de Salvamento Marítimo por si fuera necesario adoptar alguna medida, como el despliegue de barreras de contención. Eso sí, la alcaldesa hizo hincapié en que «no se trata de una mancha contaminante».