El Comercio

«Cimavilla sabe a capital de la villa»

Cientos de playos se congregaron en la plaza de la Soledad.
Cientos de playos se congregaron en la plaza de la Soledad. / A. FLÓREZ
  • Pichu Cuéllar encandiló a los playos con sus bonitas palabras sobre «el más entrañable de los barrios» en su pregón

Cimavilla celebró ayer su propia fiesta de permanencia del Real Sporting en Primera División como prolegómeno de los festejos de Nuestra Señora de los Remedios y Nuestra Señora de la Soledad, que se prolongarán hasta el 18 de septiembre. Tal parecía a juzgar por la gran afluencia de gijoneses -y algún que otro infiltrado muy bien acogido- que no quisieron perderse el pregón de Iván 'Pichu' Cuéllar, quien se metió a los playos en el bolsillo con las hermosas palabras que dedicó «al más entrañable de los barrios».

Comenzó el guardameta rojiblanco bromeando acerca de las razones por la que la remozada Comisión de Festejos de Cimavilla optó por él para abrir las fiestas. «Me dicen que no hay nadie en este barrio alto que no tenga su mote. Quizás por eso dijeron: 'hala, que sea el Pichu'», señaló, para reconocer, a continuación, que ya se siente «como un playu más». Cuéllar también hizo referencia a las nueve temporadas que ya cumplió con el Sporting y calificó su estancia en la ciudad como «años cuajados de felicidad que saben a sal, a nordeste y también a Primera División», palabras que arrancaron una gran ovación a los allí presentes.

Recordó el extremeño, asomado al balcón de la Casa del Chino «en la que fue la primera plaza mayor de Gijón, por eso Cimavilla sabe a capital de la villa», cómo fueron muchas las personas que en su día le animaron a venir a la ciudad. «Me sedujeron hablando de los mil encantos que tiene Gijón y la verde Asturias que la rodea. Si entonces pensé que se excedían, hoy sé que se quedaron cortos», manifestó. Es la villa de Jovellanos, continuó, «una ciudad que siempre responde, y lo hace con espontaneidad y alegría. Por eso es tan fácil de entender que éste es el Gijón del alma». Unos le hablaban de Somió y La Calzada, otros de Pumarín y de Deva, y «todos, sin excepción, repetían: 'Ah, Cimavilla... ¡eso ye mucho!'», recordó.

‘Pichu’ Cuéllar, acompañado por el comentarista Coque García, pregonó las fiestas de Cimavilla desde la Casa del Chino.

‘Pichu’ Cuéllar, acompañado por el comentarista Coque García, pregonó las fiestas de Cimavilla desde la Casa del Chino.

Entre los aplausos del público, Cuéllar enumeró algunos de los principales encantos del barrio de pescadores. «Cimavilla, con su cerro de Santa Catalina y su 'Elogio del Horizonte', convertido en centinela eterno de la ciudad. Con sus plazas, donde se detiene el tiempo: la de La Casona, la del Lavaderu, esta misma de la Soledad y hasta las fronterizas del Marqués y la del Ayuntamiento, con ese otro balcón que tan buenos recuerdos me trae. Cada vez que la atravieso en busca de este barrio se me pone la piel de gallina. Aún guardo en mis oídos los ecos de la última celebración», reconoció el guardameta, emocionado.

No se olvidó tampoco de «la gastronomía, la fiesta y la paz y tranquilidad serpenteando por sus angosturas. Es la Cimavilla marinera, la de la Cuesta del Cholo y el Tránsito de las Ballenas. Cuesta del Cholo porque por ahí bajaban vuestros mayores en el discurrir del pasado siglo para embarcar en busca de hacer las Américas, en busca de un mejor porvenir. Bajaba un cholo, y otro, y otro más, y así quedó bautizada, legendaria, por el gracejo popular», explicó. Rememoró también cómo subían los pescadores por el Tránsito de las Ballenas camino de las conserveras que poblaban el Cerro. «Hoy le damos el penúltimo empujón al verano, y lo hacemos honrando a la Virgen de los Remedios y a la de la Soledad. ¡Que corra la sidra y reine la ventrisca!», animó Pichu, quien no se olvidó de recordar a los presentes que «este domingo, todos al Molinón». La comisión le regaló una camiseta de las fiestas de recuerdo de esta fecha.

Antes del pregón, los playos ya disfrutaron de los conciertos de Los Ilustres Patilludos en la plaza de La Corrada y Miki y Los Doras en la Cuesta del Cholo, así como de un pasacalles con batucada y cabezudos. La guinda la pusieron, ya de noche, Pasito Show, Los Stukas y una sesión DJ.