El Comercio

Cartel indicativo de la autopista del mar en el acceso a los muelles de La Osa.
Cartel indicativo de la autopista del mar en el acceso a los muelles de La Osa. / JOSÉ SIMAL

Riva concreta en El Musel su proyecto de autopista del mar para lograr financiación

  • Este mes se conocerá si obtiene el crédito necesario para comprar el barco y poner en marcha la línea, al menos dos meses después

Todas las cartas están ya sobre la mesa y el proyecto de reanudar la autopista del mar entre Gijón y Nantes queda ya solo pendiente de la decisión final, que se espera para antes de que acabe este mes de septiembre. El puerto de El Musel albergó ayer un encuentro entre promotores y representantes de la entidad de crédito que previsiblemente financiará la adquisición del barco para explicar los pormenores y dejar el asunto, por decirlo así, visto para sentencia, pero con indicios claramente favorables a que la línea será realidad a principios del próximo año.

La aprobación, el pasado junio, de la ayuda europea para remodelar el barco constituyó un paso insuficiente para acabar el puzzle, pero importante para facilitar el encaje de las demás piezas, pues permite cuadrar los presupuestos.

La reunión de ayer puso de manifiesto que el funcionamiento de la nueva autopista del mar será muy similar a la que explotó LDLines, en el sentido de que será creada una sociedad gestora, en la que los puertos tendrán también una participación simbólica, que alquilará el barco a la naviera, Transportes Riva, como accionista mayoritario.

La naviera tiene pendiente la confirmación del crédito bancario que precisa, y la operadora un apoyo que ha pedido al Principado, en forma de aval o de préstamo participativo, para afrontar con la necesaria solvencia el comienzo del servicio.

En cuanto se concreten esos dos aspectos financieros, la compra del barco podría ser inmediata, pero no así la entrada en servicio de la línea, debido a las reformas que requiere el transbordador, especialmente en lo referido a la ampliación de la rampa de embarque, que tiene tan solo cinco metros de ancho y que deberían, cuando menos, duplicar.

Otra reforma significativa se refiere al acondicionamiento de los camarotes, para dotarlos de los servicios higiénicos que algunos no tienen actualmente.

Reformas

Fuentes consultadas por este periódico indicaron que las citadas reformas, háganse donde se hagan, requerirán un plazo de ejecución de, al menos, dos meses, de forma que por muy rápidas que se hicieran las cosas a partir de ahora es poco menos que imposible cumplir el objetivo de Rafael Riva de tener operativo el buque en diciembre, aunque seguramente no se pasaría tampoco de enero del próximo año.

Si al final no se concreta el plan financiero, todo lo demás quedaría interrumpido o anulado.