El Comercio

Una 'tarjeta negra' contra la intolerancia

  • Xixón Sí Puede plantea suspender partidos escolares si el público lanza gritos racistas, machistas u homófobos

Xixón Sí Puede quiere implantar la 'tarjeta negra' que desde hace tres años funciona en la provincia de Vizcaya para amonestar en el ámbito escolar a jugadores, espectadores o técnicos que muestren comportamientos contrarios al carácter educativo y deportivo de este tipo de torneos. En concreto, quiere que en la ciudad sirva «para frenar actitudes racistas, machistas u homófobas».

Según explicó su portavoz, Mario Suárez, la persona responsable de dirigir la actividad tendría potestad para mostrar esa tarjeta cuando, por ejemplo, desde el público se profieran gritos discriminatorios. «La primera vez que la muestren será a título informativo. En la segunda, la actividad quedaría suspendida». Xixón Sí Puede pide además que el Ayuntamiento «exija a los clubes y monitores que impidan los insultos de cualquier tipo del público a los jugadores y expulsen de los recintos municipales o escolares a las personas infractoras».

También plantea que el Patronato Deportivo Municipal inste a los clubes de la ciudad a «firmar un código ético de tolerancia cero contra el racismo, la xenofobia, la homofobia y el machismo» y que los monitores suscriban a su vez el compromiso de «fomentar el juego limpio y los valores solidarios».

Declaración institucional

Todas estas medidas forman parte de la propuesta de declaración institucional presentada al resto de grupos para que en el próximo Pleno se condenen los insultos racistas que sufrió en la primera jornada de Liga en El Molinón el jugador Iñaki Williams, del Athletic, que llevaron al árbitro a detener el partido. El texto pide al presidente del Sporting «la localización y expulsión de todas las personas que participaron en esos insultos» y «que ponga en marcha una campaña permanente de concienciación para erradicar esas actitudes entre la afición». Según Súarez, el vídeo emitido por el Sporting tras esos hechos en los que «tres jugadores negros y uno blanco decían que estaban contra el racismo» solo es «una acción de cara a la galería».