El Comercio

«Sería policía una y mil veces»

«Sería policía una y mil veces»
  • Ricardo Lorenzo, jefe de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, se jubila

  • Es el agente en activo más veterano de Gijón, con 45 años de experiencia a sus espaldas, 41 de ellos destinado en la ciudad

El policía nacional más veterano de la plantilla de Gijón se jubila. «Me jubilan», bromea. El inspector jefe Ricardo Lorenzo, jefe de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de El Coto, dejará de vestir el uniforme el próximo día 22. Lo hace muy a su pesar y después de toda una vida dedicado en cuerpo y alma a su profesión. «Sería policía una y mil veces», resume para EL COMERCIO este orensano de nacimiento y gijonés de adopción que ya anuncia a lo que se dedicará los próximos años: «Voy a gastar el paseo del Muro».

No solo a él le da pena dejar su comisaría. También a sus compañeros, que echarán de menos a un jefe «cercano, profesional y muy buena persona» que deja una gran herencia en forma de aprendizaje. Y no solo en lo policial, también personal.

Ricardo Lorenzo lleva 45 de sus 65 años como policía nacional. «Estaba estudiando 'Preu' y la asignatura de Filosofía no se me daba muy bien. Mi padre me quería enviar a la academia militar de Zaragoza, pero un día me topé con los papeles de ingreso al Cuerpo de Policía y vi que no exigían tener aprobado 'Preu'. Así que oposité y hasta hoy», explica sobre su vocación.

Llegó a Gijón en 1975, procedente de Irún. Asegura que escogió este destino como algo temporal para acercarse a Galicia. «Al poco tiempo de llegar ya me di cuenta de que este era mi sitio. Aquí nacieron mis tres hijos, aquí me establecí y aquí tengo pensado morir», comentaba hace tres años, cuando aún veía lejos la jubilación.

Lorenzo ha conocido todas las sedes de la Policía moderna en la ciudad: Cabrales, el paseo de Begoña, los bajos de El Molinón, Celestino Junquera, El Natahoyo y El Coto. Fue uno de los fundadores de la sala del 091, delegado de la plaza de toros de El Bibio y durante seis años estuvo destinado en el grupo de Estupefacientes, en los años 80, «en la época fuerte de la heroína, una época dura que nada tiene que ver con el consumo actual de cocaína», explica ahora. En 1998 pasó a formar parte del grupo de Atracos.

Diez millones de pesetas

Asegura que la espina que se lleva clavada es el robo en 1983 del Banco Exterior de España en la plaza del Carmen. Los ladrones se llevaron más de diez millones de pesetas de las de entonces después de apoderarse de 23 cajetines de seguridad. Consiguieron acceder al interior después de hacer un butrón e inutilizar la alarma. Fueron meses de arduas investigaciones en las que participaron prácticamente todos los agentes destinados en Gijón. Para el inspector jefe Ricardo Lorenzo, el caso estaba resuelto y tenían identificados a los supuestos delincuentes, si bien no pudieron demostrarlo ante el juzgado que dirigió la investigación.

Comisaría de barrio

El 11 de marzo de 2004 (una trágica coincidencia con los atentados de Madrid) se inauguró la Comisaría de El Coto, con Lorenzo al frente. Desde el primer momento supo conectar con el barrio mediante un trato cercano y próximo que se convirtió rápido en referente. «La comisaría está al lado de las carnicería, la peluquería, el supermercado... Lo que quieren los vecinos es una Policía próxima que esté en la calle para que el barrio esté seguro», explicaba.

'Richi', como le conocen sus compañeros, transmitió esa filosofía al resto de la plantilla. Ahora, por mucho que cambie su vida y su rutina, seguirá siendo policía por muchos años que pasen y por muchas botas que tenga que colgar.