El Comercio

El Grupo camina hoy de Las Mestas hasta Mareo

Serín. El Club Xente Xoven preparó 42 kilos de sardinas para sus paisanos.
Serín. El Club Xente Xoven preparó 42 kilos de sardinas para sus paisanos. / DAMIÁN ARIENZA
  • La Guía se despidió con carreras de bicis y de huevos y el juego de la silla. La Camocha también apostó por los juegos infantiles y los bolos

  • Serín despachó 42 kilos de sardinas, mientras los cabezudos cincuentones se adueñaban de Cimavilla

Folixa con denominación de origen. Es lo que se vive estos días en el concejo gijonés de la mano de barrios, parroquias e incluso entidades deportivas. Todos quieren exprimir a fondo los últimos días de verano y demostrar que, en su zona, la fiesta se hace mejor.

Los más madrugadores de ayer fueron los vecinos de La Guía, quienes vencieron a la pereza para participar en el rosario de la aurora que desde las siete y media de la mañana recorrió las diferentes calles del barrio. Ya por la tarde, después de una breve siesta, llegó el turno de que los más pequeños demostrasen su valía con los juegos infantiles que, como desde hace unos años, preparó el joven Iván Canal, de 24 años. «Nací en el barrio y recuerdo que cuando era pequeño los chavales más mayores eran los encargados de organizar los juegos. Creo que era de justicia coger el relevo y ofrecer a los niños de ahora unas fiestas tan entretenidas como las que vivió mi generación», señaló. Ayer contó con la ayuda de su amigo Alberto Gómez, también del barrio.

La competición, que contó con más de medio centenar de inscritos, arrancó con una complicada carrera de bici lenta, en la que los participantes deben luchar por llegar el último a la meta sin caerse ni apoyar los pies. Pablo Palacio, de cinco años, fue el ganador de la categoría de los más pequeños demostrando un gran control de su bicicleta. «Estoy muy contento, es la primera vez que gano», señalaba el niño, quien quiso finalizar su estelar participación recalcando que «las de La Guía son las mejores». Por si quedaba alguna duda. En bici lenta también resultaron ganadores Pablo Palacio, Matías Hofer, Nacho Baena, en la carrera de huevos cocidos los vencedores fueron Pablo Palacio, Rafa Murillo y Carolina Vega. Por último, en el juego de la silla Martina Rodríguez, Javier Rodríguez e Iván Melendi fueron los campeones. Todos ellos se llevaron a sus casas un bonito trofeo, medallas y chuches. «Es mi abuela la que vive aquí, pero yo vengo mucho porque son las fiestas que más me gustan, ya que esto es casi como un pueblín y podemos salir también por la noche a la verbena», explicaba, trofeo en mano, Alba Herrera, de doce años. Así lo hizo, al caer la noche, con la música de La Orquestina , que puso fin a los festejos.

También empezaron pronto, a las diez de la mañana, en el Real Grupo de Cultura Covadonga las 24 socias inscritas en el torneo de parchís que finalmente ganaron Ángeles Martín Calvo y Montserrat Antuña García, seguidas por María Esther González González y María Antonia Cuesta Ramos. La pareja formada por María Luisa de Arriba Ortiz y Celia Rodríguez resultó tercera. A primera hora de la tarde la sede de Mareo acogió un torneo de mini golf que contó con la participación de 28 niños y una escuela de juegos tradicionales. En el golf, el primer premio en la categoría sub 14 masculino fue para Marco Pascali Pérez, mientras que Andrés Martínez Suárez quedó segundo e Ían García Amez, tercero. En sub 10 masculino, la medalla de oro se repartió entre Rodrigo Santos López, Óscar Cueto Pastur y Pelayo Fernández Mortera. Mateo Martínez Suárez fue segundo y Álvaro González, tercero. En las categorías femeninas, las vencedoras fueron Eva Gueimonde Medina, en sub 10 y María Pía Blanco Arcos, en sub 14.

La jornada en el Grupo la completaron los hinchables, un taller de maquillaje y los juegos tradicionales, que gozaron de gran éxito entre los más pequeños, con una participación de más de medio centenar de niños. Finalmente, la sede de Mareo se preparó para recibir a la orquesta Gran Parada con los ecos del éxito de Panorama aún resonando en los oídos de los más de 7.000 socios y acompañantes que asistieron al espectáculo. Como ya sucedió el pasado jueves, los grupistas dispusieron del aparcamiento de la Escuela de Fútbol de Mareo tras el acuerdo alcanzado entre el Sporting y el Grupo. Acuerdo similar al alcanzado con el Ayuntamiento para poder disponer, desde las diez de esta mañana hasta las dos y media de la madrugada, del parking del hípico de Las Mestas, de cara a que no haya problemas de aparcamiento a la hora de acudir a las muchas actividades que para hoy hay programadas. Una de ellas, la marcha entre las sedes de Las Mestas y Mareo, es una novedad introducida este año por la nueva directiva que ya cuenta con 211 adultos y 52 niños inscritos. Tras la caminata los asistentes disfrutarán de una espicha y más tarde podrán regresar a Las Mestas en autobuses especialmente fletados para ello.

42 kilos de sardinas en Serín

En Serín la actividad no arrancó hasta la tarde con una nueva edición de la ya tradicional marcha cicloturista por la parroquia. Fueron unos cincuenta vecinos los que se animaron a coger la bici para recorrer la ruta de cuatro kilómetros, 35 de ellos se atrevieron incluso con la ruta más larga, de ocho kilómetros. Tras sudar la camiseta, los parroquianos pudieron degustar los 42 kilos de sardinas adquiridos por el Club Xente Xoven, acompañados por la parrillada de carne que cada noche se elabora en la barraca, antes de mover el esqueleto en la verbena nocturna amenizada por Chus Serrano y Susana Marrón y el Dúo Caramelo.

En Cimavilla la jornada empezó a las once de la mañana con una misa en la capilla de los Remedios para seguir con un animado vermú en el Cerro, aunque lo mejor llegó por la tarde. En torno a las ocho y media, un pasacalles animado por la percusión de la autóctona Batucada Los Playos fue recorriendo los diferentes rincones del barrio acompañada por los históricos cabezudos del barrio alto para deleite de pequeños y mayores. Las diez figuras, con más de medio siglo de antigüedad, fueron recuperadas, tras largos años guardados en trasteros, por la Comisión de Festejos, que se encargó de restaurarlos. «No hay generación de Cimavilla que no tenga una foto con el Vasco, el Niño, Groucho, Harpo... la gente está encantada de poder volver a verlos pasear por nuestras calles», señalaba Isabel Abella, miembro de la comisión. La música protagonizó las últimas horas del día, con los conciertos de Embolaos y Blues & Decker en la Cuesta del Cholo y La Corrada y la actuación de la orquesta Triskel en el Cerro.

Por último, pero no menos importante, en La Camocha también demostraron que saben cómo montar un buen sarao. La tarde estuvo dedicada a los niños, con varios juegos infantiles a cargo de la asociación Abierto hasta el Amanecer, mientras jugadores llegados de todos los puntos de la región se afanaban en conseguir una buena puntuación en el XXXIX Memorial Magdalena Provincial de Bolos. También tuvo un enorme éxito el mercado artesano que, con sus veinte puestos en los que adquirir desde joyería a ropa, llegó como novedad este año. La guinda a una jornada redonda en la que muchos aprovecharon para descansar de cara a darlo todo hoy, Día del Mineru, la pusieron los músicos de Sonora Real y la discoteca BKV.