El Comercio

Terapia para cuerpo y alma

Los participantes en el II Bautismo de Surf en la Playa de San Lorenzo posan al término de las pruebas celebradas.
Los participantes en el II Bautismo de Surf en la Playa de San Lorenzo posan al término de las pruebas celebradas. / LUIS MANSO
  • La participación, unas cuarenta personas entre afectados y amigos, duplicó la de la primera edición, de 2015

  • Enfermos de fibrosis quística disfrutaron en San Lorenzo de su bautismo o confirmación de surf

«Aparcaremos por una tarde medicamentos, inhaladores y fisioterapia para practicar la mejor de las medicinas, el deporte». Así se anunciaba el II Bautizo de Surf en la Playa de San Lorenzo, que tuvo lugar ayer con presencia de medio centenar de afectados por esa enfermedad, junto a sus familiares y amigos. La receta, al menos en la referida nota de prensa, no está firmada por un médico, pero sí por un paciente, Abraham Clemente Espinosa, que entró un día a correr olas y quiso compartir su grata experiencia con otros compañeros. De ahí nació el primer bautismo de surf, hace ahora un año, y el éxito de la convocatoria propició, por seguir la metáfora sacramental, la confirmación en el día de ayer. Pero la calificación de bautismo tampoco es irreal, ya que en la primera edición fueron una veintena de afectados por fibrosis quística los que entraron a la mar y en esta ocasión se duplicó el número, así que no faltaron los primerizos.

Abraham Clemente defiende que el surf favorece la lucha contra la enfermedad que padece porque también lo hace cualquier otro deporte, ya que mejora la capacidad pulmonar, pero con el beneficio añadido de que el agua de mar, por contra de lo que ocurre con el cloro de las piscinas, «limpia las vías respiratorias».

En cualquier caso, está claro que la toma de contacto con las pocas y raquíticas olas que en la tarde de ayer llegaban a la playa de San Lorenzo, fue un divertimento ajeno a la atención hospitalaria y la oportunidad de profundizar en el hermanamiento propio del problema compartido más que una exhibición deportiva.

Escuela de Tablas

Todo ello acompañado por la colaboración de la escuela de surf Tablas, que proporcionó los medios materiales y los monitores necesarios para llevar a cabo la actividad en las condiciones adecuadas, y seguido por la clásica e imprescindible merendola.

No está claro que en los próximos doce meses muchos de los ayer surfistas vuelvan a entrar a la mar, pero la tercera edición de la cita es ya un objetivo para Abraham Clemente y para la Asociación Asturiana de Lucha contra la Fibrosis Quística.