El Comercio

«La acogida a los refugiados depende de voluntad política, que es lo que falta»

Claribel de Castro, José Luis Carmona y Concepción Escobar, junto al director de la UNED en Asturias, Juan Carlos Menéndez.
Claribel de Castro, José Luis Carmona y Concepción Escobar, junto al director de la UNED en Asturias, Juan Carlos Menéndez. / CITOULA
  • La catedrática en derecho internacional Concepción Escobar estrenó un curso de verano de la UNED organizado en Gijón

La catedrática de Derecho Internacional Público Concepción Escobar inauguró ayer en Gijón un curso de verano de la Universidad Nacional de Educación a Distancia que codirige con el profesor asturiano José Luis Carmona, vicepresidente de Cruz Roja en la región. El tema, 'El derecho internacional humanitario: la protección a refugiados, inmigrantes y víctimas civiles de conflictos armados' no puede ser más actual y ha motivado la matriculación de 55 personas, ya sea para seguirlo de forma presencial o a través de las nuevas tecnologías, on line o en diferido.

Poco antes de iniciar su ponencia sobre 'La Unión Europea y los refugiados', la doctora Escobar manifestó a EL COMERCIO que «en estos momentos de profunda crisis, una normativa teóricamente respetuosa con el derecho de asilo para los que huyen por ser perseguidos se está aplicando de una manera un tanto criticable. Se está pensando más en el control de las fronterasque en acoger a quienes llegan con el objetivo de sobrevivir».

Escobar explicó también que la Unión Europea ejerce desde hace años un control regular de sus fronteras, pero eso no impide la concesión de asilo en casos excepcionales y esa hipótesis está recogida en los acuerdos que ha suscrito, y así se estaba actuando hasta ahora.

Hay ocasiones, según indicó la catedrática, en las que ya sea por la cantidad de refugiados o por las circunstancias que vive el país al que llegan, es imposible que se haga cargo de todos, que es lo que está sucediendo en Grecia, básicamente, y también en Italia. «Pero para eso existen -dijo Escobar- mecanismos de solidaridad que permiten redistribuir la responsabilidad, y eso es lo que no está funcionando».

Conforme a lo expuesto ayer, falla voluntad política y no es comprensible que Líbano tenga cuatro millones de habitantes y esté acogiendo a dos millones de refugiados, mientras que Europa, con 200 millones de habitantes, afirma que no puede asumir la entrada de un millón.

«En el caso de la antigua Yugoslavia -señaló Concepción Escobar-, se acordó un sistema de distribución de cuotas y se habilitó un fondo para disponer de presupuesto. Ahora la cosa ha cambiado y, aunque tenemos los instrumentos jurídicos adecuados, falta voluntad política.

Sobre la polémica que rodea el acuerdo entre La Unión Europea y Turquía, por diversas dudas relacionadas con la legalidad del mismo, Escobar manifestó que «se trata de un acuerdo muy amplio que no se está cumpliendo. Una de las controversias es si estamos ante un tratado internacional o no. Yo entiendo que sí y que, por lo tanto, obliga a las partes, aunque en este momento no tiene efecto, entre otras cosas por el desencuentro entre las autoridades turcas y comunitarias que siguió al reciente intento de golpe de estado.

En cuanto a cuál puede ser la solución al problema, tal como están las cosas, Escobar insistió en que «la solución es política, tiene que haber voluntad política y, si la hay, se puede hacer. Pero el primer paso tiene que ser el reconocimiento de la condición de refugiados porque, en caso contrario, lo que tenemos son personas en situación no legal. Las organizaciones humanitarias pueden auxiliar a las personas, proporcionarles determinada asistencia y hasta brindar una acogida temporal, pero no puede reconocer a nadie como refugiado. Esa es competencia de los estados y mientras eso no ocurra no se puede hacer gran cosa.

Además de la ponencia inicial, ayer fue tratado el tema 'El estatuto del refugiado: de los convenios de Ginebra a la actualidad', que estuvo a cargo de la doctora en Derecho Internacional Claribel de Castro Sánchez.

Hasta mañana, día de la clausura del curso, se abordará también el tema desde áreas distintas al derecho, como la económica o la social.