El Comercio

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Francisco Javier González Morán, 'El Ñaplas'. / E. C.

El 'Ñaplas' ingresa en Villabona

  • La rotura del cuchillo con el que apuñaló a Imbérgamo evitó peores heridas

  • El presunto agresor se negó a declarar ante el juez de guardia, al igual que hizo durante su estancia en los calabozos de la Policía

Alejandro Imbérgamo salvó su vida porque la hoja del cuchillo con el que supuestamente le atacó 'El Ñaplas' se cayó al suelo con la primera embestida en el pecho, a la altura del corazón. Aún así, el agresor continuó con su propósito y le asestó otros tres golpes en el tórax sin la parte cortante del arma -solo con la empuñadura-, un extremo del que no pareció percatarse, pues llevaba encima otro cuchillo que no llegó a utilizar. Creyó que le había dado cuatro puñaladas en lugar de una sola, que a punto estuvo de afectarle a la carótida. La víctima recibió ayer el alta después de tres días ingresado en el Hospital Central de Asturias (HUCA). Continuará la recuperación en su domicilio y tendrá que acudir a revisiones periódicas.

El presunto agresor se encuentra desde ayer por la tarde en el centro penitenciario de Villabona después de que el titular del juzgado de Instrucción número 1 decretase su ingreso en prisión, comunicada y sin fianza. Las imágenes recogidas por la cámara de grabación del pub Bambara, a cuyas puertas se produjo el ataque, fueron concluyentes para que la fiscalía solicitase su internamiento. En ellas se puede ver cómo el 'Ñaplas' ataca de forma sorpresiva al hostelero y le propina acometidas en el tórax. Los testigos consiguieron introducir al herido dentro del local y bloquear la puerta para evitar que el agresor continuase con el ataque.

Negativa a declarar

Francisco Javier González Morán, 'El Ñaplas', se negó ayer a declarar ante el juez. Guardó silencio en todo momento, una actitud que ya demostró en la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía durante los dos días que permaneció detenido en los calabozos. Fue interceptado por un agente de paisano en las inmediaciones del pub Bambara pocos minutos después del suceso. El cuchillo con el que se produjo del ataque, de 22 centímetros de hoja, fue localizado en el lugar con restos de sangre. Además, los investigadores recuperaron otra arma blanca de 24 centímetros de hoja que había intentado esconder debajo de un vehículo.

El apuñalamiento se produjo poco después de las 5 de la mañana en la calle de Marqués de San Esteban, en plena zona de ocio nocturno. Numerosas personas presenciaron el ataque sufrido por el copropietario del Cabaret y el Bulevar cuando salía del pub. 'El Ñaplas' llevaba horas merodeando por la calle, increpando y molestando a los clientes que entraban y salían. Esa actitud sospechosa del que fuera portero del Cabaré, y que hasta el año pasado tuvo una orden de alejamiento de Alejandro Imbérgamo por amenazas, hizo que los empleados del Bambara avisasen a la Policía por temor a un desenlace que acabó por ocurrir.

Tras cometer la agresión, los testigos le escucharon preguntar: «¿Qué pasó? ¿Lo maté o no lo maté?». Durante los últimos años habían sido numerosas las ocasiones en las que a través de las redes sociales había mostrado su intención de vengarse de la víctima y de sus socios en los locales de hostelería. Les culpaba de sus infortunios profesionales, y también personales, tras haber trabajado como portero en el pub Cabaré.

Un juzgado gijonés llegó a imponerle una orden de alejamiento de Alejandro Imbérgamo, si bien esta medida había caducado el año pasado. En sus redes sociales manifestaba públicamente su animadversión y su intención de tomar la Justicia por su mano.

Las investigaciones han sido llevadas a cabo por los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) del Cuerpo Nacional de Policía de Gijón. El juzgado de Instrucción número 1 que el fin de semana realizaba las funciones de guardia será ahora el encargado de tomar declaración a los testigos que la madrugada del domingo presenciaron el brutal ataque sufrió el conocido hostelero de 51 años. La agresión ha provocado la conmoción de los profesionales del ocio nocturno, un sector al que Imbérgamo lleva dedicado toda la vida.