El Comercio

Los técnicos asumen que la solución provisional para los vertidos puede tardar un año

  • El proyecto puede acelerar sus plazos si se opta por la entrada en servicio escalonada de módulos móviles, la alternativa más cara

Los técnicos de Ayuntamiento y Principado implicados en impulsar una solución provisional para los vertidos de la zona Este asumen que la recuperación de la 'Plantona' como instalación de pretratamiento puede tardar en materializarse como mínimo un año. Esto es, que las medidas paliativas para volver a eliminar grasas y arenas en el viejo edificio del Pisón, a pesar de que se tramitarán administrativamente como un proyecto con carácter de urgencia (que no de emergencia), no se implantarán de manera tan inmediata.

O, dicho de otro modo, que los residuos fecales que desde abril se evacúan al mar por el emisario submarino de Peñarrubia sin más tratamiento que un desbastado básico de los sólidos de mayor tamaño, a dos kilómetros y medio de la costa, mantendrán la carga contaminante actual durante bastantes meses. Por eso los técnicos consultados consideran que es fundamental iniciar cuanto antes la tramitación e implicar en esta solución transitoria a la Administración del Estado, que hasta la fecha lo ha fiado todo a buscar resquicios legales que permitan el uso parcial o total de los sistemas integrados en la depuradora del Este construida en El Pisón.

Tras el recurso desestimado por la Audiencia Nacional para levantar la paralización judicial que pesa sobre la planta, el ministerio confía en que se dé un vuelco a la situación con el incidente de ejecución aperturado que trata de convencer a los jueces de Madrid del grave daño medioambiental que se está ocasionando al medio marino por la ausencia de filtros de desarenado y desengrasado con que tratar las aguas residuales vertidas al Cantábrico. Unos residuos que la consejera de Medio Ambiente, Belén Fernández, aclaró ayer en una comparecencia en la Junta General del Principado que corresponden aproximadamente a 90.000 habitantes, un tercio de la población de Gijón. La consejera explicó que los 150.000 habitantes con que se suelen vincular los vertidos de la zona Este aluden al número de población equivalente para el que se ha dimensionado la depuradora del Este.

El gerente de la Empresa Municipal de Aguas (EMA), Vidal Gago, explicó que se podrían acelerar los plazos de ejecución si se opta por la entrada en funcionamiento de forma escalonada de módulos móviles o desmontables (plantas compactas o equipos portátiles). Precisamente la alternativa más cara.

La consejera de Medio Ambiente, Belén Fernández, a preguntas del diputado regional de Ciudadanos Nicanor García, incidió ayer en las dos alternativas temporales que se están analizando en este momento para restablecer el pretratamiento en las instalaciones de la 'Plantona'.

La primera de ellas pasa por construir una instalación fija, que requiere más obra civil. Esta solución tendría una capacidad de tratamiento de 2.000 litros por segundo -una capacidad similar a la que tenían las líneas de desarenado y desengrasado desmanteladas antes de la frustrada entrada en servicio de la depuradora- y que supondría un coste de 1.730.000 euros.

La segunda opción consiste en recurrir al menos a cuatro módulos móviles con una capacidad de tratamiento de 200 litros por segundo cada uno y cuyo coste estimado se situaría entre 1,4 y 2,5 millones. Fernández dudó ayer de que si se decidiese elevar a ocho el número de módulos se dispusiese de espacio físico suficiente en la actual 'Plantona' para albergar unos equipos mecánicos portátiles cuya capacidad podría verse desbordada en caso de lluvia.

La ventaja de los elementos desmontables o móviles, en comparación con los fijos, radica en que son susceptibles de ser utilizados en otra ubicación.