El Comercio

Ayuntamiento y Principado definen cinco opciones para activar la 'Plantona'

  • Se trata de una estructura fija y cuatro variantes de soluciones modulares de las que hoy tratarán que asuma alguna el Ministerio de Medio Ambiente

Ayuntamiento y Principado han definido cinco opciones para reactivar la 'Plantona' y que ésta vuelva a realizar el pretratamiento (desarenado, desengrasado y desodorización) de las aguas residuales de la zona Este evacuadas al mar por el emisario submarino de Peñarrubia. Las cinco alternativas en realidad son dos, ya que la disyuntiva es entre una estructura fija y cuatro variantes de soluciones modulares en función del número de equipos móviles o portátiles instalados. El espacio disponible para ese cometido en las viejas instalaciones se encuentra en una nueva estancia rectangular, de unos 1.000 metros cuadrados (50x20 metros) que es actualmente utilizado como almacén.

Las opciones barajadas se pondrán encima de la mesa en la reunión que se celebrará esta mañana en Oviedo, en la sede de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC), de la comisión técnica creada por las tres administraciones -Gobierno central, Principado y Ayuntamiento- para tratar cualquier novedad sobre la situación de la depuradora del Este. Una reunión en la que se quiere arrancar ya algún tipo de compromiso al Ministerio de Medio Ambiente para empezar a trabajar en alguna de estas medidas paliativas para tratar mínimamente de nuevo los residuos que se liberan en el Cantábrico.

Según explicaron ayer fuentes de la Consejería de Medio Ambiente, la opción fija consiste en la construcción, dentro del vaso actualmente enterrado, de dos líneas de desarenado-desengrasado (dos canales por línea) con una capacidad máxima total de 2.000 litros/segundo, similar a la existente antes de la demolición de los filtros de la 'Plantona' e igual a la capacidad de los tamices de desbaste principales. La diferencia de los cuatro nuevos canales respecto a lo que había es que se han definido unos parámetros de diseño más limitados (carga superficial, velocidad de circulación, tiempo de retención...) dadas las menores dimensiones disponibles. Su coste está estimado en 1,7 millones y el plazo de ejecución, 6 meses.

La modularidad de los equipos compactos permite poner en operación parte de las instalaciones, de forma escalonada, antes de su conclusión. Así, por ejemplo, para la opción móvil más barata se podría alcanzar una capacidad de tratamiento de 400 litros/segundo a los tres meses (el periodo medio de fabricación de cada equipo se ha estimado en un mes) y en la alternativa modular más cara se podría conseguir una capacidad de 800 litros/segundo a los cinco meses. Los presupuestos de las soluciones modulares oscilan de los 1,4 millones de la opción más económica (cuatro módulos y 800 litros/segundo de capacidad total ) a los 2,4 millones de la solución más costosa (ocho módulos y 1.600 litros/segundo de capacidad total). El esquema de las instalaciones móviles, que tienen la ventaja de que son susceptibles de poder ser utilizadas en otras ubicaciones, es siempre la instalación de un número determinado de equipos de pretratamiento compacto, a partir de un mínimo de cuatro, alimentados con bombas centrífugas. En función de las unidades pueden tratar o no el caudal que llega a la planta en tiempo lluvioso.

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