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Gijón buscará fórmulas para no cobrar la plusvalía cuando un piso pierda valor

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La Corporación guardó un minuto de silencio por el exconcejal del PCE Andrés Álvarez Costales, fallecido en agosto. / P. CITOULA

  • El Pleno aprueba esta medida para adaptar el impuesto a varios fallos judiciales e insta al Gobierno a cambiar la ley de haciendas locales

El Pleno aprobó ayer una iniciativa del PP para estudiar cambios en la ordenanza que regula el impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana (plusvalía), de modo que no se cobre en aquellos casos en los que no haya existido un incremento de valor desde el último cambio de titularidad del bien objeto de tributación. La iniciativa fue presentada por el PP y tuvo el respaldo de Foro, PSOE y Ciudadanos después de que los populares aceptasen incluir una enmienda del grupo socialista para instar al Gobierno central a modificar la Ley de Haciendas Locales en la misma línea.

La concejala de Hacienda, Ana Braña, recordó que la capacidad de acción del Ayuntamiento es limitada, más allá de modificar los porcentajes que se aplican para determinar la supuesta revalorización del bien. «Dudamos que eso realmente pueda tener un efecto tan directo como para evitar el cobro del impuesto cuando se dé una minusvalía o cuando no haya incremento patrimonial, pero no tenemos inconvenientes en hacer esos retoques, que estudiaremos de cara al debate de las ordenanzas fiscales de 2017».

Para calcular la base imponible de la plusvalía se tiene en cuenta el valor catastral del suelo en el momento en que se realiza la operación -compraventa, herencia o transmisión- y se aplica sobre él un porcentaje que varía en función de los años transcurridos desde el último cambio de titularidad -3,4% por año si han pasado de uno a cinco años, 3,2% hasta diez años, 3% hasta quince años y 2,8% hasta 20 años-. Por ejemplo, se da por hecho que el valor del suelo de un piso adquirido en 2012 se ha incrementado en este tiempo un 13,6% (3,4 por cuatro años). El impuesto que se cobra, bonificaciones aparte, es el 15% de ese supuesto aumento de valor. «Esto es totalmente injusto. Hay que adaptar la fiscalidad a la realidad, y la realidad es que no existe tal plusvalía, sino pérdida de valor», defendió durante la presentación de la iniciativa el concejal del PP Pablo González.

Xixón Sí Puede fue el único grupo que votó en contra argumentando que «las sentencias que hemos leído en contra de la plusvalía son de grandes grupos empresariales que tienen muchos terrenos y han visto cómo perdían su capacidad de beneficio. La propuesta está mal planteada, porque la ciudad no puede sacrificar su recaudación por los intereses de los grandes especuladores».

Quinta La Vega

La formación morada también se quedó sola en su rechazo a la adquisición de la Quinta La Vega, propiedad de la Autoridad Portuaria, por 1,3 millones de euros. «Nos presentan esa operación con el chantaje emocional de que se necesita como espacio para el barrio, pero ni tenemos claro ese cambio de un bien público de una administración a otra, ni vemos oportuno un desembolso así de manera tan acelerada. A lo mejor hay otros intereses ocultos». La modificación presupuestaria necesaria para esta compra salió adelante con el voto favorable de Foro, PSOE y Ciudadanos.

Con respecto al rechazo de la izquierda a dedicar a la amortización de deuda diez millones de euros del remanente presupuestario -asunto que se retiró del orden del día- la concejala Ana Braña advirtió de que «obligará al Ayuntamiento a detener su pulso inversor el año que viene». La edil se comprometió a presentar en breve a los grupos una propuesta alternativa para ese dinero.

Por otra parte la iniciativa conjunta de PSOE, PP, IU y Ciudadanos en relación a la Sociedad Internacional de Bioética (SIBI) fue rechazada por el voto en contra de Foro y Xixón Sí Puede. Fernando Couto recordó que la entidad recibirá 8.100 euros para la organización de congresos.

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