El Comercio

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Vista de la calle Domingo Juliana, en La Calzada. / SALVADOR LÓPEZ

«El pozo de tormentas es la única salida»

  • El gerente de la EMA achaca en La Calzada las inundaciones al aguacero y las mareas vivas

  • Comerciantes y vecinos revivieron la pesadilla de hace un año al ver sus negocios y portales anegados de nuevo tras las intensas lluvias

«Así no se puede vivir». Era la frase más repetida por vecinos y pequeños empresarios de La Calzada ayer por la tarde, después de que las intensas lluvias volviesen a provocar inundaciones que afectaron, principalmente, a la calle Brasil y las vías adyacentes. Ana Menéndez, propietaria del centro de belleza Sol Brasil, aún no había sido capaz de borrar de su mente la imagen del negocio que es su vida completamente anegado el 13 de junio de 2015 cuando la estampa se volvió a repetir en la tarde de ayer. «La última vez tuvo que pasar más de un mes hasta que pude volver a trabajar con normalidad y ahora, ya de primeras, me veo obligada a cerrar hasta el lunes sin siquiera poder avisar a los clientes que ya tenían cita», se lamentaba.

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La situación era similar a la vuelta de la esquina, en la calle Domingo Juliana, donde los vecinos de varios portales extraían el agua de los trasteros y pozos de ascensor mediante pequeñas bombas. En plena faena les pilló la concejala de Xixón Sí Puede Nuria Rodríguez, quien abandonó el Pleno del Ayuntamiento para interesarse por el estado de los afectados por las inundaciones. A los pocos minutos de su marcha llegó el gerente de la Empresa Municipal de Aguas (EMA), Vidal Gago, acompañado por la secretaria de la asociación de vecinos Alfonso Camín de La Calzada, Teresa Prada. El directivo explicó a los más de quince vecinos y empresarios que se fueron congregando en el lugar, que la causa de las inundaciones no era otra que la coincidencia de las fuertes lluvias con las mareas vivas de San Agustín. «Cuando se dan estas circunstancias, los colectores entran en carga y en vez de desaguar hacia la mar, el agua que sube con la marea empuja hacia arriba», señaló.

La única solución, aseveró, pasa por la construcción del pozo de tormentas del Arbeyal. El pliego de condiciones para la licitación del proyecto se presentará en la reunión del consejo de administración de la EMA del próximo jueves. «Queremos asegurarnos de que no ocurra lo que sucedió con el pozo del parque de los Hermanos Castro, por eso estamos trabajando para que el proyecto y la obra no tengan contratiempos y sea factible solucionar el problema de forma definitiva en el menor plazo de tiempo posible». Hasta que el pozo sea una realidad, los técnicos de la empresa municipal estudiarán la red «para buscar soluciones paliativas, pues no hay otra cosa. La única salida es el pozo».

Las explicaciones no consiguieron apaciguar los ánimos de los allí congregados. «Esto viene a significar que cada vez que llueva estamos vendidos, no se puede consentir», criticaba Ángel Martínez, leonés residente en La Calzada que ya el año pasado perdió su coche nuevo durante las inundaciones. «Si la construcción del pozo ya está aprobada y es la única solución, deberían ponerse a trabajar ya mismo para finalizarlo cuanto antes», atajaba el presidente de los vecinos del número 43 de la calle Domingo Juliana, Salvador López. Junto a él, Roberto Meana, del portal 45 de la misma vía, lamentaba que hasta el momento solo recibieron «promesas y buenas palabras. A ver si esta vez, que ya van tres en quince meses, se ponen a trabajar en serio».

La titular de la farmacia ubicada en el número 12 de la calle Brasil, Olvido Martínez, recordaba que en los cuarenta años que lleva en el barrio «llovió mucho más y nunca pasó algo similar. No es de recibo que en pleno siglo XXI tengamos que estar encomendándonos al cielo», criticó. Eva María Díaz, propietaria de Eva María Alimentación, por su parte, hacía hincapié en la «impotencia» que ella y sus convecinos sienten. «Cada vez que caen cuatro gotas ya tenemos miedo de que las inundaciones se vuelvan a repetir», apuntó.

Todos los afectados por las inundaciones de ayer podrán acudir a reclamar desde primera hora de hoy al Departamento de Atención al Cliente de la EMA, que está en el edificio que la empresa tiene en la avenida Príncipe de Asturias, en La Calzada.