El Comercio

Un casting con cientos de caras

La cola que se formó en los alrededores de la Casa de la Palmera. Abajo, una de las aspirantes. / D. Arienza
  • La gijonesa Casa de la Palmera fue el escenario para seleccionar a futuros participantes en un anuncio de televisión que se grabará en la costa asturiana

¿Alguna vez imaginó ver su cara en televisión? Le sorprendería saber cuántas personas sí lo han hecho. La Casa de la Palmera de Gijón se convirtió ayer en un desfile de lo más variopinto desde las once de la mañana hasta las siete de la tarde. Los nervios y la tensión estaban muy presentes en las decenas de personas que aguardaban en el exterior (y que fueron alrededor de 350 a lo largo del día) como si el mismísimo Almodóvar estuviera esperando dentro para invitarles a formar parte de una de sus próximas películas de Hollywood. Todos tenían un mismo objetivo: ser los seleccionados para participar en «un popular anuncio televisivo» que se rodará por la costa asturiana en el mes de octubre. Y, además, no había requisitos específicos, pues tan solo era necesario tener entre 20 y 80 años. Muy fácil.

Sin saber a qué se enfrentarían, todos ultimaban hasta el más mínimo detalle. Unos se arreglaban el pelo, otras se retocaban el maquillaje para resaltar los pómulos lo mejor posible y los más descuidados fumaban un cigarro para calmar el ansia. «Creo que es para una campaña de turismo en Asturias», decía un chico de la cola a otra mujer que esperaba su turno junto a él.

De Gijón, Candás, Avilés, Oviedo, Pola de Siero, Villaviciosa... Desde casi todos los rincones de Asturias venían a hacer «todo lo posible» para formar parte de este proyecto. «Haremos lo que nos pidan hasta cierto punto», precisaban, eso sí, las dos amigas gijonesas Ana María Espada y Verónica Rodríguez. Otros, entre tanto, no tenían ningún reparo en «darlo todo». Como en el caso de Estefanía Domínguez, a la que, a sus 51 años, le daría igual hacer un desnudo. «Mientras no sea una prueba porno, a estas alturas de la vida, me da igual enseñar mi cuerpo». Yjunto a ella estaban otras dos amigas, Magali Muñiz y Sara Hernández, que no dudaron en apuntarse a la idea de Estefanía. Eso sí: en ropa interior.

Pero, cuando, tras las bromas sobre hacerle una ‘Interviú’ al jurado del casting, llegó el turno de entrar a la sala, solo les pidieron una foto –con ropa– y de medio cuerpo.

Buscaban figurantes, actores secundarios, y, si se daba el caso, principales. Así pues, algunos tuvieron la oportunidad de mostrar sus cualidades actorales ante una cámara, gracias a que fueron elegidos por la organización al cumplir ciertos requisitos de los personajes protagonistas del nuevo anuncio. Pero la gran búsqueda fue la de una abuela: «Por favor, si alguien conoce a una abuelita avísenla para que venga por la tarde a pasar la prueba», decía la directora del casting, Pilar Moya. Ya esa petición se unía la de un marinero, un peluquero, un carnicero, un charcutero... Y es que, cuando el reloj marcaba las dos, todavía no habían encontrado esos perfiles entre los candidatos.

Ya durante la tarde, los participantes intentaron impresionar al jurado haciendo gala de sus mejores poses. «Póngase ahí», pedía con simpatía una de las organizadoras a un hombre que llevaba el pelo recogido en una coleta. Y, tras hacerle la primera fotografía, le instaron a soltarse la melena para tomarle una segunda. Así que él no perdió la ocasión de copiar uno de los más conocidos anuncios de la televisión, exclamando un: «¡Porque yo lo valgo!».

Y así, de risa en risa y de cara en cara, culminó la tarde entre fotos, nervios y bromas. Ahora solo queda conocer quiénes son los elegidos, algo que se hará saber durante este mes de septiembre. Esté atento si se ha presentado, porque puede ser uno de los trescientos elegidos para verse por la tele como toda una estrella.

Temas