El Comercio

13 de junio de 2015. Confluencia de la calle Brasil con Domingo Juliana tras las lluvias.
13 de junio de 2015. Confluencia de la calle Brasil con Domingo Juliana tras las lluvias.

Los bombeos, en el punto de mira

  • Un mal funcionamiento del sistema de achique pudo contribuir a las inundaciones

  • La EMA compró hace quince días una nueva bomba para la estación de La Figar y acaba de renovar el mantenimiento de estos equipos

Más allá de los retrasos en la licitación del pozo de tormentas de El Arbeyal, propuesto por la EMA como principal solución para evitar nuevas inundaciones en La Calzada como consecuencia de las lluvias, algunos técnicos apuntan a la necesidad de un correcto funcionamiento de la infraestructura existente, en particular los sistemas de bombeo que en situaciones como la ocurrida esta semana deben evacuar hacia el aliviadero de El Musel el agua que no pueda soportar la red.

El colector de la calle Brasil desemboca a la altura de la playa en el interceptor costero de la zona oeste, que a su vez lleva las aguas hasta la estación de bombeo y pretratamiento de La Figar, ubicada en las inmediaciones del acceso a El Musel. Esta instalación cuenta con cinco bombas -una de ellas de reserva- que envían el agua hasta la depuradora de Aboño. No obstante, cuando su capacidad se ve superada, el caudal restante se desvía hacia el puerto por un colector de alivios que discurre por el exterior del Dique Norte. Para esta operación La Figar cuenta con otras ocho bombas, tres en la cabecera y cinco al final. Fuentes conocedoras del funcionamiento de estos equipos afirman que en junio de 2015, cuando sobre la ciudad cayeron hasta 26 litros de agua por metro cuadrado en apenas un cuarto de hora, este bombeo de alivio no se activó, lo que contribuyó al colapso de las conducciones que finalmente se tradujo en la inundación de varias calles de La Calzada. Algo similar ocurrió un mes y medio más tarde, cuando de nuevo un fuerte episodio de lluvias activó de nuevo todas las alarmas en la zona, aunque en esa ocasión el agua no llegó a entrar en las viviendas y los negocios.

Aunque hace un año se atribuyeron las fuertes inundaciones a la falta de limpieza del colector de la calle Brasil, desde la EMA aseguran que cuando después se encargó esa tarea se comprobó que estaba «más o menos limpio». De hecho desde su entrada en servicio en 1994 solo se han dado cuatro episodios graves de inundaciones en la zona: la del pasado jueves, las de 2015 y una cuarta en septiembre de 2006, hace ya diez años, en una jornada de fuertes tormentas que también anegó la avenida de la Costa.

110.000 euros

A mediados de 2015 el PSOE ya manifestó su preocupación por el funcionamiento de los sistemas de bombeo de La Figar y, según fuentes socialistas, el exgerente de la EMA llegó a admitir que el día de las inundaciones no solo falló una de las bombas que envía el agua a La Reguerona, sino también la de reserva. La empresa inició entonces el proceso para adquirir una bomba adicional. Hace quince días se formalizó la compra de este elemento, por 110.000 euros, a Sulzer Pumps Wasterwater, la misma empresa a la que en 2013 se encargó la reparación de una de las bombas ya instaladas.

El mantenimiento del parque de bombas de la EMA, más de un centenar entre las diferentes instalaciones de la red de saneamiento, es un servicio que se encuentra externalizado y que se contrata en seis lotes diferentes. En febrero de 2013 se adjudicó el lote correspondiente a La Figar a una unión temporal de empresas (UTE) formada por Oxital España y Prowater Ciposa. Este último socio entró siete meses después en un concurso de acreedores que derivó en su extinción.

En octubre del año pasado se abrió un nuevo proceso de licitación que no se resolvió hasta el 27 de junio. Un mes después se formalizaron los nuevos contratos de mantenimiento, que en el caso de los equipos de La Figar ha recaído en Bombas Prendes SL.