El Comercio

Los playos conquistan la cucaña

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Uno de los participantes intenta mantener el equilibrio sobre la cucaña de Cimavilla. / PALOMA UCHA

  • Pescadores dedicó el día a los socios y a los juegos infantiles y Moreda se decantó por el deporte en bici y a pie

  • San Andrés de los Tacones homenajeó al matrimonio formado por Marino García y María Dolores Pérez

El verano da sus últimos coletazos folixeros. La ligera subida de las temperaturas y la ausencia de las intensas lluvias de los últimos días dieron tregua ayer para que los barrios de Pescadores, Moreda y Cimavilla celebrasen sus fiestas, las últimas del periodo estival en la ciudad. La jornada comenzó con deporte tanto en el barrio alto como en Moreda, pues mientras los primeros asistían al torneo triangular de futbolín que terminarían ganando los chicos del Codema, seguidos por el Puerto de Gijón y el Deva, los segundos pisaban con fuerza los pedales para participar en la marcha cicloturista que llevó a más de sesenta personas a recorrer la ciudad hasta el Rinconín.

Los ganadores de la cucaña.

Los ganadores de la cucaña.

Llegado el mediodía, en Pescadores se iniciaba el reparto del bollu y la botella de vino y los primeros vermuteros comenzaban a coger sitio para disfrutar de la actuación de la charanga Perdíos de los Nervios. No faltó tampoco una de las tradicionales rifas de marisco, con bugre y centollos donados por los marineros gijoneses. Al mismo tiempo, los cabezudos recorrían las calles de Cimavilla junto a la Batucada Los Playos para despertar a los más remolones.

Ya por la tarde, con el estómago lleno, en Moreda seguían apostando por el deporte, con una nueva edición del torneo de petanca por tripletas, con cerca de una docena de equipos. Fue el formado por Herminio, Paco y Félix el que se llevó el primer premio, mientras Solares, Emilio y Miguel se hacían con la plata y Álex, Huerta y Pedro, con el bronce. A pocos metros del campo de petanca, en el parque de Moreda, más de un centenar de corredores de todas las edades calentaban para enfrentarse a la primera carera 'Corre, corre, Moreda'. «Me parece genial poder correr en mi barrio», señalaba Aroa Calvo, de doce años. Junto a ella, sus compañeros del Gijón Atletismo Lucía Martínez, Nayra Pita, Verónica Fernández y Daniel Díaz coincidían en que el de Moreda es un buen parque para correr. «El circuito está muy bien y presta entrenar entre árboles», indicaban.

A las cinco de la tarde salían los primeros corredores, de menos de diez años, quienes recorrieron quinientos metros. Terminaron por imponerse Andrea Arjona, en categoría femenina, e Ismael Ordiz, en masculina. Le siguieron Nadia Llana y Sofía Estévez y Darío Rodríguez y Sergio Morales. En el grupo para niños de diez a catorce años, fueron Aarón Pita y Aroa Calvo quienes se hicieron con el primer puesto en sendas categorías. Rubén Urbano y Lucía Martínez quedaron segundos y Daniel Díaz y Nayra Pita, terceros. Entre los mayores de catorce años, los vencedores fueron David Castaño y Andrea García, seguidos por Nabil Bouzangou, Yolanda Robledo, José Manuel Campal y María Gladis. La jornada terminó con un espectáculo de títeres y una verbena amenizada por Athenea.

En Pescadores la tarde también fue activa y más de setenta pequeños lo pasaron en grande con juegos como el de la silla y los globos y una carrera de huevos duros. La música tomó protagonismo por la noche de la mano de Trapecio y llegada la medianoche los fuegos artificiales iluminaron el cielo de mil colores.

Risas y chapuzones

Por segundo año consecutivo, la remozada Comisión de Festejos de Cimavilla recuperó una de las actividades más divertidas y queridas por los playos: la cucaña del puertu. Decenas de vecinos y curiosos se congregaron ante la Cuesta'l Cholo para presenciar cómo los osados participantes se dirigían, cada uno con su correspondiente disfraz, al gran palo embadurnado de vaselina que deberían conquistar para hacerse con el premio. En total fueron diecinueve los valientes, casi el doble que los diez de 2015, aunque solo dos lograron llegar a tocar la bandera. Ataviado como un cirujano, Iván García fue el primero en conseguirlo, aunque ya a la segunda vuelta. Tuvieron que pasar dos rondas más hasta que Alejandro García igualase la proeza y, ya en la quinta, David Conde se hacía con el tercer pase a la final por ser quien más tramo logró recorrer frente a sus contrincantes. Tras una disputada final, fue Iván quien se llevó el oro, David la plata y Alejandro el bronce. ¿El secreto? «Caminar con tranquilidad, nada de correr ni hacer cosas raras», según el vencedor, quien el año pasado participó sin tanta fortuna pero, como buen playo, es todo un veterano en esto de la cucaña y ya se llevó algún que otro trofeo hace años. Para poner la guinda el penúltimo de doce días festivos, el barrio alto acogió una verbena, a cargo del Grupo K-Libre.

Por otra parte, el restaurante Savannah acogió la comida que San Andrés de los Tacones celebró en homenaje al matrimonio formado por Marino García Muñiz y María Dolores Pérez Busto, vecinos «de toda la vida» a quienes la parroquia entera profesa gran cariño.