El Comercio

Aparcar en una plaza de minusválidos se multará con 200 euros

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Asistentes a la presentación de la campaña 'Ponte en mi lugar, no en mi espacio'. / PALOMA UCHA

  • Ayuntamiento y Policía Local abren una campaña de duración indefinida para sancionar los abusos que perjudican a personas con movilidad reducida

En Gijón hay 534 plazas reservadas para discapacitados, según indicaron ayer fuentes municipales, y «hacen falta muchas más», según los usuarios. El respeto por esos espacios de uso restringido es insuficiente y Cocemfe, organización estatal que agrupa a distintas asociaciones que velan por los intereses de los minusválidos, ha conseguido apoyo municipal para inculcar por vía coercitiva, es decir, sancionadora, la mentalización que, al parecer, no logra el mero sentido cívico. El perjuicio a las personas con movilidad reducida no se produce solo cuando se invade una plaza de aparcamiento reservada para ellas, sino también cuando se impide que un autobús pueda acercarse lo suficiente a la acera para recoger una silla de ruedas, o se tapona la rampa de acceso a un paso de peatones. Son las premisas que inspiran una campaña que se pone en marcha en el marco de la semana de la movilidad, pero que se extenderá «mientras haga falta», durante al menos una semana al mes.

Segifredo Lena, portavoz ayer de Cocemfe en la presentación de la campaña 'Ponte en mi lugar, no en mi espacio', y David Fernández, técnico de accesibilidad de la misma entidad, admitieron que instar una campaña de multas no es grato, pero destacaron que «se nota el uso inadecuado» de las reservas de aparcamiento y que respetar los derechos de los demás evitará las denuncias, de forma que la campaña no será tanto más eficaz cuantas más sanciones se impongan, sino cuanto antes se haga innecesaria. En ese sentido, David Fernández indicó que la multa por ocupar indebidamente una plaza de minusválido está cuantificada en 200 euros, que viene a ser el doble que otro aparcamiento irregular sin agravante.

En el mismo sentido intervino la concejala responsable de Servicios Sociales, Eva Illán, ante representantes de las organizaciones de discapacitados y de los grupos políticos municipales, que calificó de «triste que la falta de sensibilidad de algunos puede acarrear graves trastornos» y aseguró que «no es agradable recurrir a la coacción que supone una sanción para conseguir la sensibilización» de la sociedad.

Para utilizar correctamente las plazas de aparcamiento reservadas para discapacitados hay que disponer de una tarjeta que acredite la minusvalía, emitida por el Principado, aunque solicitada y entregada a través del ayuntamiento correspondiente.

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