El Comercio

La empresa que puso las polémicas luces de Navidad de 2006 presenta la oferta más baja

Imagen parcial de los arcos de iluminación navideña que la empresa Blachere colocó en la céntrica calle del Instituto en el año 2006.
Imagen parcial de los arcos de iluminación navideña que la empresa Blachere colocó en la céntrica calle del Instituto en el año 2006. / ALEX PIÑA
  • Más de un centenar de comerciantes se negaron entonces a pagar la tasa entre críticas a los arcos

  • Blachere parte con ventaja frente a su única competidora, que se encarga de la instalación desde 2011, por su propuesta económica

Año 2006. La empresa francesa Blachere se responsabiliza, por encargo del Ayuntamiento de Gijón, de la iluminación navideña de las calles y plazas de la ciudad. ¿El resultado? Una considerable polémica al valorar muchos vecinos y, sobre todo, innumerables comerciantes (que son quienes la pagaban), que el resultado era decepcionante. Incluso, algunos minoristas, caso de un tramo de la calle de Juan Alvargonzález, más de un centenar, se negaron a pagar su cuota. En su opinión, la iluminación navideña colocada en su calle por la empresa francesa, así lo hicieron constar con carteles colocados en los escaparates de sus propios establecimientos, era «pobre, deficiente, carente del mínimo gusto estético y un insulto a sus negocios». A su entender, los adornos colocados no valían los 53 euros que tenía que pagar cada comerciante por iluminar la calle en la Navidad. Se les cortó la luz. No pareció preocuparles demasiado. «Nos negamos a pagar porque son horribles, no alumbran absolutamente nada y parece que lo han hecho y colocado para reírse de nosotros, porque no se ven ni de noche ni de día», decía, por entonces, una de las comerciantes afectadas en la calle de Juan Alvargonzález.

Todo ello, como queda dicho, sucedió, aún en tiempos del gobierno municipal socialista, hace diez años. La polémica fue considerable. Con todo, al año siguiente, ya en la Navidad de 2007, la empresa gala volvió a colocar las luces navideñas. En esa ocasión, fueron inauguradas el día 5 de diciembre y aún no estaba terminada su instalación en buena parte de las calles. Se dijo, entonces, que la falta de personal de la empresa había impedido cumplir con los plazos. Se repitió el descontento comercial en no pocas calles céntricas, caso de Corrida, Los Moros, Tomás Zarracina, Cabrales, Casimiro Velasco y otras.

Ahora, la sombra de la misma empresa francesa vuelve a cernirse sobre la iluminación navideña de Gijón. Blachere se ha presentado al concurso convocado este año por el Ayuntamiento de Gijón. La adjudicación será por dos años, con dos posibles más como prórroga. Se presentaron Blachere y la asturiana Germán Vizcaíno. Esta última se encargó de la iluminación navideña desde el año 2011 hasta la pasada Navidad, aportando nuevos elementos y estilo personal a los adornos colocados en las calles gijonesas.

Entre las dos empresa se dilucidará quién se encargará de las luces navideñas en Gijón en los próximos años. De hecho, la francesa de Blachere parte con ventaja para la adjudicación definitiva, que será esta misma semana, al haber presentado una mejor oferta económica que la de Germán Vizcaíno. Ello hace que, sobre cien puntos, parta con 55 para la siguiente fase del concurso. Ahora, la Mesa de Contratación deberá de valorar otros aspectos mucho más subjetivos de cada empresa, caso de los proyectos presentados para cada calle o plaza, las mejoras, las condiciones de trabajo y otro gran número de detalles que serán los que determinen la valoración final y, por ende, la adjudicación.

Como es obvio, los antecedentes del trabajo de la empresa francesa en Gijón no son muy favorables. «Lo que han hecho es una vergüenza», decía en 2006 un minorista de la calle de Juan Alvargonzález. Ahora, Blachere parte con ventaja por su mejor oferta económica en el concurso. Sin ser definitivo, es relevante. La solución, esta misma semana.

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