El Comercio

El Ayuntamiento reordena su estructura para acabar con «los reinos de taifas»

  • Todas las áreas se organizarán bajo tres grandes gerencias que sustituirán a las ocho direcciones generales y de área actuales

El Ayuntamiento de Gijón contrató a finales del pasado mandato un estudio para conocer los vicios y debilidades de su estructura organizativa, primer análisis de estas características que realiza desde 1992. La conclusión de la empresa responsable de hacer esa radiografía, Consultores de Gestión Pública, fue que el modelo actual «está agotado o, cuando menos, es obsoleto». Fueron varios los problemas identificados: una desmesurada «inflación jerárquica», que llega al punto de que existan «jefaturas sin personal a cargo»; la creación de nuevas unidades sin más criterio que «la satisfacción de necesidades individuales, compromisos y formas de gratificación»; la falta de estrategias de trabajo con visión a medio y largo plazo, y una «excesiva parcelación funcional», que dificulta la coordinación de tareas.

Señalados los puntos negros, la empresa debía presentar propuestas de mejora y plasmarlas en proyectos concretos. Ayer el primero de estos proyectos llegó a la comisión de Hacienda, donde fue presentado a los grupos políticos. Posteriormente se celebró otra reunión para darlo a conocer también a los representantes sindicales. Se trata de un nuevo organigrama y un manual de estructura que plantea «un modelo totalmente disruptivo con todo lo anterior».

La concejala Ana Braña explicó que uno de los objetivos principales de esta reestructuración interna es «evitar los grandes reinos de taifas y que cada servicio actúe de forma estanca». Para ello, todas las áreas se distribuirán en tres grandes campos de actividad, según estén orientadas a la relación del Ayuntamiento con la ciudadanía, con el territorio o con su funcionamiento interno. En la cabecera del organigrama se situarán tres grandes gerencias, dependientes directamente de la junta de gobierno y que tomarán el relevo de las direcciones generales -actualmente cinco- y direcciones de área -existen tres-. A diferencia de lo que ocurre actualmente, donde por ejemplo la dirección general de TeCrea cuelga de la concejalía de Urbanismo, en la nueva propuesta una misma gerencia deberá responder ante varios concejales. «Queremos que sea un proyecto de organización que se mantenga en el futuro. En los mandatos el número de concejalías varía e igual que ahora hay ocho, en otros momentos llegó a haber 12 o 14. Y no vamos a tener 12 gerentes».

17 departamentos

Para los asuntos relacionados con «las personas» se creará la gerencia de Acción Social y Desarrollo Comunitario, de la que dependerán tres áreas: Proximidad Ciudadana y Gobierno Abierto; Seguridad Ciudadana, Convivencia y Civismo, y Empleo y Desarrollo Económico Sostenible. Para la gestión del territorio estará la gerencia de Ciudad Habitable y Ecología Urbana. Y para el funcionamiento propio del Ayuntamiento la de Organización Municipal, con un área de Gestión y Desarrollo Interno y otra Económico-Administrativa.

El manual presentado ayer plantea que estos tres puestos de gerente se cubran mediante la figura del «directivo público profesional». Según explicó Braña, serían seleccionados en base a «criterios de mérito y capacidad». La concejala añadió que, según lo acordado ya por el Pleno, las jefaturas se cubrirán también por concursos de méritos. Serán, no obstante, diferentes a las que existen ahora. Por debajo de las tres gerencias y las cinco áreas ya no habrá «servicios», sino «departamentos». Puso como ejemplo del cambio que esto supone el futuro departamento de Inspección y Restauración de la Legalidad: «Ya no habría un inspector en Obras Públicas, otro en otro servicio...». En los niveles más bajos el trabajo se organizará por «unidades operativas y 'pools' administrativos y técnicos».

La concejala de Hacienda señaló que la propuesta presentada ayer responde a los principios de «transversalidad, adaptabilidad y polivalencia». Añadió que «nadie va a perder su poder adquisitivo», pese a que desaparecerán jefaturas de servicio y de unidad. Explicó que la adaptación al nuevo organigrama «será progresivo» y se aprovechará por ejemplo «que en los próximos cinco años se jubilará un 9% de la plantilla». En cuanto a cómo puede afectar al ciudadano esta reorganización municipal, confió en que no suponga perjuicio alguno y que, al contrario, «note una mayor eficacia y eficiencia, que los servicios funcionan mejor y más coordinados y que siempre sabe a donde debe dirigirse».

Aunque las empresas municipales y los organismos autónomos no forman parte del organigrama municipal, pues son sociedades independientes, el manual de estructura sí plantea su relación con las diferentes gerencias. Existirá un comité de dirección que «de cierta manera las obligará a coordinarse con la gerencia correspondiente».