El Comercio

José Quirico Cuervo presenta hoy su candidatura para dar un impulso a la Filarmónica

José Quirico.
José Quirico.
  • El relevo de Faustino González Alcalde, que deja la presidencia tras ocho años en el cargo, está pendiente de «formar una directiva implicada»

Acudió a la directiva del pasado miércoles «como un socio más» y salió elegido candidato para sustituir a Faustino González Alcalde como presidente de la Sociedad Filarmónica de Gijón. No fue una encerrona, pero casi. José Quirico Cuervo Valdés (Gijón, 1935) es el gran protagonista del orden del día de la junta extraordinaria que celebra esta tarde la entidad, a las seis en primera convocatoria y a las seis y media en segunda, en el salón de actos de la biblioteca pública Jovellanos.

Según adelantaba ayer a EL COMERCIO, tiene «un montón de ideas» con el claro objetivo de parar la caída de socios de la entidad, la mayoría por defunción, y enderezar un apartado económico también en declive. Sin embargo, advierte, el paso al frente definitivo dependerá de la concurrencia de otras personas. «No puedo empezar un curso en marcha sin un equipo que esté, que permanezca y que tenga constancia; o sea, un mínimo de gente implicada», anotaba. Al menos, con vistas a ocupar los cargos de vicepresidente, secretario, tesorero y algún vocal adicional, lo cual en el momento de hablar con este periódico no estaba, ni mucho menos, cerrado.

José Quirico Cuervo Hurlé recordaba que a su edad, 81 años, no puede enfrascarse en una tarea tan compleja sin ese respaldo. Nacido en Gijón, Cuervo Hurlé desarrolló toda su vida profesional en Barcelona, donde ocupó puestos de alto directivo en empresas de alimentación, bebidas y publicidad. Una vez jubilado regresó a Gijón, donde lo primero que hizo, rememora, fue hacerse socio del Sporting, de la Filarmónica y del ciclo de conciertos de Oviedo. «Fíjese si soy gijonés que mi mujer se apellida Cimadevilla», anotaba ayer irónico. El ámbito cultural no le es ajeno. José Quirico Valdés fue secretario general del Ateneo Jovellanos en la última directiva de José Luis Martínez y ahora continúa también como socio de esta entidad. Se define como «un aficionado a la música clásica» y advierte de la compleja coyuntura que le toca, en caso de asumir la presidencia esta tarde, al estar a punto de iniciarse la nueva temporada, lo cual le deja poco margen de maniobra para implantar nuevas medidas para frenar la sangría de socios. «Primero habría que consolidar, discutir y plasmar esas ideas con el nuevo equipo», apunta.

La Filarmónica, fundada en 1908, tiene unos 220 socios (perdió 450 desde 2008) que abonan una cuota anual de 150 euros. Este es el ingreso fundamental de la entidad, junto a una ayuda oficial que en la última edición cayó a los 1.800 euros (llegó a ser de 11.500). Faustino González Alcalde asumió la presidencia en 2008, cuando relevó a Fernando Figaredo. La edad, cumple 85 en noviembre, y los problemas de salud le decidieron ya en febrero a anunciar su retirada.