El Comercio

La cata a ciegas de sidra y quesos encumbra el producto asturiano

La gastronomía también tuvo su hueco en Agropec gracias a la celebración de una cata a ciegas en el pabellón del Principado. En ella, los asistentes pudieron disfrutar de dos tipos diferentes de sidras naturales, espumosas y quesos. «Antes, nuestro caldo autóctono ni se etiquetaba ni se escanciaba, pero con el paso de los años la cosa ha cambiado mucho», explicó David Fernández, de Gustatio. Las nuevas tecnologías de producción de los llagares, según afirmó, «tiene más nivel global que la que se consumía antaño». Entre las variedades que se pudieron degustar para comprobar dicha afirmación se empezó con una sidra natural espumosa. De las dos marcas que se ofrecieron al público, ganó por votación popular la segunda opción, algo más ácida y con más cuerpo. Era una variedad asturiana, que se impuso a otra de Normandía de la que «hablan maravillas los críticos gastronómicos del NY Times».

Para la transición se eligieron dos quesos de aquí: casín y afuega'l pitu, de los que no se escatimaron elogios entre los presentes. La segunda prueba dio a elegir entre dos culinos, uno de sidra asturiana y, otra vasca. Así, la votación entre el público volvió a presentar la variedad autóctona como la vencedora. «Nos falta querer un poco más lo que tenemos. Aunque lo consumamos a diario y sea habitual, no hay que pasar por alto su valía», sentenció Fernández. Lo de casa, quizás debido a la costumbre del paladar, salió reforzado de Agropec.