El Comercio

El martín pescador, un tesoro que no se paga con dinero

Ejemplar de martín pescador rescatado por Fauna Urbana en la zona del Arbeyal en el año 2015.
Ejemplar de martín pescador rescatado por Fauna Urbana en la zona del Arbeyal en el año 2015. / E. C.

«El de Isabel la Católica es el parque urbano con mayor biodiversidad de toda la costa norte. Muchas de las especies que lo habitan son verdaderas joyas que nadie trajo, están ahí porque quieren. Si deciden marcharse, sería imposible volver a traerlas. Ni con todo el dinero del mundo. Pero parece que nuestras instituciones no terminan de enterarse». Carlos Solares, del colectivo Fauna Urbana, es uno de los principales opositores a la celebración de festivales que contemplen ruidos elevados y masificación en el parque y quien facilitó el estudio elaborado por los doctores Francisco Romero Gallardo y Daniel Patón Domínguez sobre el efecto de ruido en la supervivencia de las aves urbanas.

Una de las especies que el informe señala como muy sensible al ruido -no puede convivir con volúmenes medios superiores a los 35 decibelios- es el martín pescador. «Es una de las aves más espectaculares que se pueden observar en el estanque central de Isabel la Católica. Somos unos privilegiados, pues es uno de los pocos parques urbanos de España donde se encuentran», indica Solares. Presente en casi todos los ríos y humedales de la península hasta hace poco, este pequeño pájaro es uno de los más damnificados por el deterioro experimentado por las aguas dulces de España en las últimas décadas, según la Sociedad Española de Ornitología. De «plumaje espectacular y vuelo rapidísimo», el martín pescador necesita abundante población de pequeños peces, larvas de insectos acuáticos y anfibios para alimentarse.