El Comercio

Más de 6.000 obstáculos cotidianos

Más de 6.000 obstáculos cotidianos
  • El documento, encargado por el Ayuntamiento, plantea dar solución a estas incidencias en un plazo de tres años y cifra su coste en 20,8 millones

  • Un estudio analiza los problemas de accesibilidad en los distritos Este, Oeste, Sur y El Llano

En la calle de Alejandro Farnesio, en La Calzada, el ancho de la acera de los portales impares solo se puede definir como 'ajustado'. Pero a la altura del número uno, junto al paso de peatones que cruza al edificio de Cristasa, la situación se hace imposible. El semáforo está en mitad del embaldosado, reduciendo al mínimo el espacio libre de paso, que es insuficiente por ejemplo para una persona que se desplace en silla de ruedas. Cualquier invidente que se ayude de un bastón lo librará sin problema, pero al llegar al paso de cebra no encontrará en el pavimento guía alguna que le ayude a localizar el punto de cruce.

Son dos de los obstáculos identificados por el exhaustivo estudio sobre el entorno urbano que forma parte del Plan de Accesibilidad Integral del Ayuntamiento de Gijón. Tras la radiografía realizada hace dos años en el centro de la ciudad, en esta ocasión los trabajos se extendieron a los distritos Este, Oeste, Sur y El Llano. El resultado, más de 6.000 propuestas de actuación que se consideran necesarias para que ninguna persona con o sin discapacidad se vea discriminada cuando intente moverse de forma autónoma por estos barrios.

El documento elaborado por Ilunion por encargo del Ayuntamiento de Gijón localiza sobre el plano cada una de las carencias o riesgos detectados y presupuesta el coste de las obras precisas para solucionarlo. La cifra total, incluyendo los costes de ejecución, de proyecto, los gastos generales y el beneficio insdustrial, alcanza los 20,8 millones de euros, cantidad a la que los redactores del plan proponen hacer frente en tres etapas, cada una de un año de duración. La primera se centraría en las mejoras propuestas para El Llano y el distrito Sur, la segunda en la zona Este y la tercera en el Oeste.

Alcorques y rejillas

Hay varios motivos por los que un lugar puede aparecer marcado en rojo en este análisis. Las actuaciones de solución más sencilla son aquellas donde se plantea la eliminación de incidencias «de pequeña entidad». En esta categoría está, por ejemplo, la presencia de rejillas con huecos de más de dos centímetros y que se encuentren ubicadas en itinerarios de gran tránsito peatonal, algunas incluso en pasos de cebra. Un invidente o una persona mayor corre el peligro de introducir un bastón en estos huecos, con el consiguiente riesgo de caída. En los cuatro distritos analizados se han detectado 505 de estas pequeñas incidencias, que incluyen también, entre otras, los bolardos que bloquean un paso peatonal o que por su tamaño y forma no son apreciables por personas ciegas, así como las papeleras adosadas a fachadas o señales, que sobresalen 45 centímetros y al estar elevadas tampoco son detectables con un bastón. El estudio enumera además, en una categoría diferenciada, 194 alcorques de árbol que carecen de protección alguna y donde plantea colocar rejillas de protección o un pavimento drenante enrasado con su entorno.

También hay 158 puntos donde se han identificado «incidencias de gran entidad», que exigen una obra más compleja. Se trata de mover semáforos, farolas, armarios de instalaciones u otros elementos que interrumpen el paso en una acera o en un cruce peatonal. Solucionarlas todas costaría 316.000 euros. Además se identifican 104 escaleras que suponen un riesgo por uno u otro motivo. Para algunas propone colocar un pavimento táctil -identificable con un bastón- tanto en el escalón superior como en el inferior, para que puedan ser detectadas por personas ciegas. En otras recomienda colocar barandillas. Plantea un presupuesto de 312.000 euros.

Los pasos de peatones merecen una atención especial por parte de los redactores del plan. En su memoria identifican 301 lugares donde consideran necesario pintar nuevos pasos de cebra para garantizar la continuidad de itinerarios peatonales frecuentes, dotándolos de seguridad. También piden construir 23 pasos sobreelevados y perfeccionar otros dos que están despintados o deteriorados. Además han detectado 737 puntos que carecen de vado peatonal, es decir, que la acera no se ha rebajado para facilitar el acceso al paso de cebra. La cifra incluye por duplicado aquellos pasos que no tienen vado en ninguno de sus dos extremos. A ellos se suman 3.314 vados ya existentes pero donde no hay un pavimento táctil diferenciado de su entorno en textura y color que sirva de guía a las personas ciegas o con otra discapacidad visual. Finalmente se añade una propuesta para instalar avisadores acústicos en 583 semáforos.

Plataforma única

Gran parte del presupuesto que se plantea para la supresión de obstáculos, nueve millones de euros, se refiere a la mejora de las condiciones de accesibilidad en lugares con aceras demasiado estrechas. Los técnicos plantean ensanchar las de 97 calles -en algunas solamente un tramo-, pero en otra docena optan como solución más adecuada por la plataforma única, esto es, que calzada y aceras estén prácticamente al mismo nivel, como se ha hecho en la semipeatonalización de varias calles de la zona centro. Esta solución se aplicaría, por ejemplo, en parte del grupo de viviendas de La Tejerona o en las calles Pedro Salinas, Luis Cernuda, Goya, Campoamor, Santa Emilia y Santa Primitiva.

También se plantean cambios en 16 plazas de aparcamiento reservadas a minusválidos con errores de señalización o que carecen de un acceso adecuado y directo desde la plaza a la acera.