El Comercio

'Telva' se jubila con su tercera corona

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Pacho Goldwyn 'Telva' recibe su galardón como Gran Campeona de España junto a Javier y Paulino Badiola. / DANIEL MORA

  • La vaca de Badiola vuelve a ser Gran Campeona tras más de 90.000 litros de leche producida y varias operaciones

Como solo alcanzan a hacer las grandes estrellas, 'Telva' se retiró del mundo de la competición por todo lo alto. No cabía otra opción al contemplar su currículum, con una vida repleta de trabajo y triunfos. Respecto al oficio, a sus espaldas ya acumula casi 90.000 litros de leche producida, convirtiéndose en uno de los pilares de Ganadería Badiola, empresa gozoniega propietaria de la res. En el mundo de la competición, 'Telva' ya acumulaba dos títulos de Gran Campeona Nacional -2011 y 2013- hasta el mediodía de ayer, cuando a sus 10 años y 4 meses se proclamó vencedora por tercera vez. «Es una vaca especial, con una gran estructura lechera y muy femenina. No tiene fallos. Es grande, larga, profunda y con buena separación de costillas. En los concursos se busca elegir el animal más especial y espectacular y ella, además de serlo, es rentable y funcional después de tanto tiempo», describía con admiración Paulino Badiola, gerente de la ganadería familiar que fundó su padre.

Un animal «desahuciado»

La carrera triunfal de la frisona, sin embargo, pasó por fases tan difíciles que se le llegó a considerar «un animal desahuciado». Ya con un título a sus espaldas, y dos días antes de comparecer en Agropec para revalidar su corona en 2012, 'Telva' apareció con dos pezones cortados y con la sombra de la amputación asomándose en el horizonte. «Con la colaboración de cirujanos y veterinarios, después de 10 operaciones, pudo salir adelante. Por tanto, la satisfacción de verla ganar hoy aquí es mayor aún», explicaba.

Así, con el pabellón central abarrotado de ganaderos y curiosos, 'Telva' se convirtió en la única res que acumula tres títulos de Gran Campeona Nacional, poniendo punto y aparte al concurso nacional de frisonas que se celebra cada año en el recinto ferial. «Me voy encantado y enamorado de los animales que he juzgado y que he visto. Como ganadero y juez, asiduo a estos concursos nacionales, puedo afirmar que año tras año vamos mejorando mucho la morfología de la frisona española», sentenció Bonet Cid, encargado de impartir justicia en todos los torneos que se celebraron durante el fin de semana.

El pabellón central, repleto de espectadores durante el Concurso Nacional de frisona.

El pabellón central, repleto de espectadores durante el Concurso Nacional de frisona. / Daniel Mora

Según opinó el experto, socio a su vez de la ganadería familiar Cid S.C. de Barreiros, «España es uno de los países que siempre se encuentra presentes en el pódium de las confrontaciones europeas». A la hora de valorar, tomando como ejemplo la excelencia de 'Telva', se tiene en cuenta un compendio de «la estructura lechera, las patas, el sistema mamario o su posición sobre la pista». De cara a su merecida jubilación, a la frisona asturiana le tocará participar en la «transmisión de embriones y fecundación in vitro para intentar sacarle el mayor número de hijas posible». Su legado, por tanto, parece asegurado.

Un desayuno ecológico

Agropec también tuvo espacio para los más golosos ofreciendo una pequeña parte de la Asturias más dulce a la hora del desayuno. La cata de miel y arándanos puso el acento en la necesidad de cuidar nuestros alimentos y productores, así como las marcas y denominaciones que cuidan la correcta elaboración de nuestras materias primas. «Siempre se hicieron tortos y siempre se comieron arándanos silvestres del monte asturiano, pero ahora la demanda de productos naturales empieza a aumentar y hay que apostar por el pequeño comerciante», explicaba Iñaki Busto, sumiller perteneciente a la empresa Gustatio, ante la sorpresa de un asistente al encontrar la etiqueta ecológico en estos alimentos. Para ilustrar al paladar se sirvió una tarta de queso con arándano, mermelada y miel. «Imagino que os está gustando», comentó divertido Busto antes la pronta aparición de platos vacíos.

Miel contra la gripe

A la hora de destacar las virtudes, no hubo dudas en enumerar sus propiedades antioxidantes y, según comentaban, medicinales. «Yo llevo toda mi vida comiendo miel de castaño en Piñeres, mi pueblo, y nunca cogí una gripe», sentenció enérgica una señora.