El Comercio

«Traer un congreso a una ciudad genera riqueza y enriquece a la sociedad»

El director del Departamento de Matemáticas, Pedro Alonso, en el campus de Gijón.
El director del Departamento de Matemáticas, Pedro Alonso, en el campus de Gijón. / DAMIÁN ARIENZA
  • «No veo hándicaps insalvables para hacer un simposio en Gijón. Cuando organizamos el primero, el principal era el tiempo y fue espectacular»

  • Pedro Alonso Velázquez Profesor universitario y Embajador de Gijón 2016

Le quedan menos de dos meses para dejar la dirección del Departamento de Matemáticas y recuperar totalmente su faceta de profesor, con tres tesis ya sobre la mesa pendientes de cerrar. Será el momento en que Pedro Alonso (Deza, Soria, 1962) pueda bajar el ritmo de la intensa actividad en la que ha estado inmerso. «Mis compañeros me dicen que solo me queda ser rector», afirma sonriendo. «Pero para eso tengo que tener la cátedra», señala no dando por cerrada esa puerta. Hasta que eso llegue, el jueves hará balance de su trayectoria en la entrega del reconocimiento que le convertirá en el nuevo Embajador de Gijón 2016.

Enhorabuena. ¿Satisfecho?

Este nombramiento es muy importante para mí porque te reconocen tu labor y la hacen desde el cariño. Que después de tanto tiempo y en un momento como éste, en el que organizar cualquier cosa es tremendamente complicado porque las entidades cada vez te ayudan menos, te premien es muy importante. Me pilló en un momento de bajón y me ayudó a volver a recuperar la ilusión.

¿Bajón? ¿Por qué?

El curso es largo y este año acabé cansado. Lo cerré con el congreso en julio de la Escuela Hispano Francesa y luego me fui a otro. Y estaba cansado porque cuando miras para ciertos entornos y ves que la gente se queda en sus despachos y no se mueve a no ser que sepa que le va a rentar... Yo nunca he sido así. He hecho las cosas de manera desinteresada, pero ahora hay que pelear por todo. Por ejemplo, para la Escuela no tuvimos ayuda ni del Principado, ni de la Universidad, de la Caja de Ahorros que antes apoyaba... Solo del Ayuntamiento, de alguna empresa y de la Sociedad Española de Matemática Aplicada, que es quien lo encargó. Así es tremendamente complicado.

Pero se hizo, y con nota, ¿no?

Sí. Las nuevas generaciones se preocupan por el conocimiento y ven que es un paso más y atractivo al del mundo de la enseñanza y de la investigación. Además, como era el aniversario de la Sociedad Española, estuvieron en Gijón los presidentes de los últimos 25 años, y son gente muy importante en España, de la que hace Matemática de verdad.

Sin embargo, su repercusión en la sociedad asturiana fue escasa.

Lo que transmite la universidad o este tipo de congresos de carácter científico a la sociedad parece que no le importa. Es más importante que se separen Brad y Angelina que traer a tu ciudad a más de 200 personas de nivel a hablar de ciencia. Y no en abstracto. Porque las matemáticas no es un concepto abstracto. Cuando buscas en Google estás utilizando estrategias matemáticas; cuando te preguntas qué tiempo va a hacer dentro de un mes están haciendo simulaciones numéricas. Cuando vas a la compra estamos haciendo matemáticas, cotidianas pero matemáticas. Y parece que todo eso nos queda muy lejos. Ese es el problema.

Y junto al conocimiento, ¿en qué se traduce un congreso de ese nivel en una ciudad como Gijón?

Traer un congreso a una ciudad siempre genera riqueza, porque tienes que ocupar hoteles, dar de comer a la gente, desplazamientos, algunos vienen con la familia... Eso es riqueza para la ciudad, para la región, para la Universidad y lo pone todo en valor. Que se pueda tener en la ciudad gente de distintas culturas enriquece a la propia sociedad. Y desde el punto de vista científico, poder estar en contacto de una manera directa con gente de tanto nivel, establecer vías de colaboración... eso hay que fomentarlo.

¿Ha logrado transmitir ese entusiasmo a su departamento?

Sí. La Escuela de Invierno la encabezó Mariano Mateos y lo hizo muy bien. Hay que animar a la gente a hacer cosas más allá del trabajo que te permita prosperar académicamente. ¿Y qué hacen el resto del tiempo? Yo hace mucho que no libro un fin de semana completo. Hay que implicarse más.

¿No hay forma de que estos trabajos computen en la trayectoria académica?

Cuando haces tu CV, evidentemente pones que has sido Chair de un congreso. Pero las horas que metes no te rentan. Desde la Universidad he recibido muchas felicitaciones, pero lo que deberían hacer, ahora que ha habido cambio en el Rectorado, es recuperar las ayudas que había antes para estas actividades. O favorecer que puedas hablar con alguien para arrastrar esto a tu ciudad apoyado por la Universidad. Las cosas las atrae la gente y luego están los respaldos.

¿Inconvenientes para traer un congreso a Gijón?

No veo hándicaps insalvables para hacerlo. Cuando organizamos el primero era el tiempo, y fue espectacular. Está el problema del transporte, sobre todo si se necesita avión, que lo encarece todo. Y tampoco hay un hotel de 200 habitaciones para hacerle todo en él, una modalidad que está pasando ahora. Pero nada insalvable.

¿Ya tiene su discurso preparado?

Estas cosas te llevan a reflexionar por qué estás ahí y ves que igual realmente has hecho muchas cosas. Y restando tiempo a la familia. De ella, por supuesto, me acordaré mucho.