El Comercio

Trubia muestra sus tesoros

Música de cámara. Guillermo López Cañal y Laura Fonseca interpretaron varias piezas musicales debajo de la panera propiedad de Tino 'el Turruxón'.
Música de cámara. Guillermo López Cañal y Laura Fonseca interpretaron varias piezas musicales debajo de la panera propiedad de Tino 'el Turruxón'. / FOTOS: AURELIO FLÓREZ
  • El Turruxón, la torre de los Álvarez de las Asturias y la capilla de la Virgen de la O fueron los escenarios de una visita guiada organizada por Cultura

  • Tres enclaves singulares del barrio acogen conciertos de música clásica

El cloqueo de las gallinas acompañaba las melodías ejecutadas por los instrumentistas de la Orquesta Filarmónica de Asturias (OFA). Una situación que pocas veces se da pues las zonas rurales no suelen convertirse en escenario de un concierto de cámara. Pero tres enclaves singulares de Trubia, barrio de Cenero, así lo hicieron. En concreto: El Turruxón, la torre de los Álvarez de las Asturias y la capilla de la Virgen de la O. Una tríada de edificios con gran valor histórico que protagonizaron la segunda jornada de 'Armónico rural'.

Se trata de un programa impulsado por la Fundación Municipal de Cultura, Educación y Universidad Popular, en concreto, por los Museos Arqueológicos de Gijón y el Taller de Músicos. Una actividad que pretende revitalizar ciertos espacios paisajísticos, etnográficos y arquitectónicos mediante la música. La visita, de hora y media de duración, comenzó a los pies de El Turruxón, la torre defensiva vinculada a la Casa de los Valdés y que fue construida en la época bajomedieval, tal y como explicó a los más de sesenta asistentes la directora de los Museos Arqueológicos de Gijón, Paloma García. Hay división entre los historiadores acerca de la fecha de construcción del edificio. Mientras que unos apuntan a la segunda mitad del siglo XIII, otros señalan el XV como la época en la que, con más probabilidades, se levantó.

Cuerdas bajo la panera

Asimismo, hay evidencias de que la construcción de la torre estaba relacionada con la puesta en pie de la abadía de Cenero. Hasta el XVIII, funcionó como un caserío. De hecho, «Fernando de Valdés la dejó en herencia a un pariente y dejó escrito que lo ocupaba una familia», la cual pagaba un dinero en concepto de arrendamiento, indicó García. Así se mantuvo El Turruxón hasta la desamortización de Mendizábal -en la década de los treinta del siglo XIX-, cuando fue adquirida por una familia. En 1999, el Ayuntamiento de Gijón adquirió esta edificación y varias zonas de paso, aunque también hay propiedad privada. Actualmente, en los terrenos anexos a El Turruxón vive Tino, cuyo apodo toma el nombre de la torre, y que cedió el espacio que hay bajo su panera para desarrollar el primer encuentro musical del día. Guillermo López Cañal, al violonchelo, y Laura Fonseca, al violín.

La directora de los Museos Arqueológicos explicó que la panera que sirvió como escenario improvisado era de estilo Carreño, que se caracteriza por sus «colores pintorescos y su decoración floral y de casetones». En Trubia, hay más de una decena de paneras similares, que antiguamente eran consideradas como «hitos del paisaje», de ahí sus llamativos coloridos. Al término de la actuación del dúo de cuerda, Tino sirvió sidra directamente de la prensa a los presentes.

Los participantes en esta sesión de 'Armónico rural' cruzaron entonces la finca para acceder a otra ubicación privilegiada del entorno: aquella en la que confluyen la torre de los Álvarez de las Asturias, condes de Noreña, y la capilla de la Virgen de la O. El edificio civil fue levantado por Rodrigo Álvarez de las Asturias en 1297, pero experimentó una profunda remodelación entre finales del siglo XVI y principios del XVII. De tres alturas y cubierta a cuatro aguas, está construido con mampostería y sillares.

Frente al carácter defensivo de El Turruxón, esta torre tiene un aspecto claramente residencial. Tanto es así que se convirtió en vivienda y tiene casas adosadas. Frente a ella, está la capilla, construida sobre restos medievales, según indicó García. Como curiosidad, encierra una leyenda. La tradición oral relata que una doncella deshonrada fue encerrada en la torre de los Álvarez de las Asturias. Dado que tenía prohibido salir, «su padre abrió un boquete para que pudiera escuchar los oficios religiosos», narró. Hoy es una ventana de la planta baja desde la cual puede verse el interior de la capilla cuando está la puerta abierta. Después de la narración, llegó el turno de la segunda cita musical. Al violonchelo y el violín se sumó la flauta travesera, a cargo de Juan Cossío, para interpretar piezas de Heitor Villa-Lobos y Joseph Haydn. Los tres músicos decidieron obsequiar a los presentes con el 'Vals de la bella durmiente', de Tchaikovsky. Un privilegio, ya que «no todos los músicos dan estas propinas», comentó el responsable del Taller de Músicos, Eduardo García Salueña. La programación de 'Armónico rural' -iniciativa inédita y gratuita- continúa hoy y mañana por otros lugares Cenero. Para apuntarse, basta con llamar al 985185129.