El Comercio

Foro defenderá su gestión en el último año y la oposición le afeará la «parálisis» de la ciudad

  • PSOE e IU harán guiños para conformar una alternativa de izquierdas a Xixón Sí Puede, que ha decidido aplazar por ahora ese debate

El debate sobre el estado del municipio de mañana tendrá como telón de fondo la reciente carta que IU ha enviado a PSOE y Xixón Sí Puede para acercar posturas y explorar vías que permitan conformar un gobierno a la valenciana en Gijón que desaloje a Foro del poder municipal. Una propuesta de moción de censura en toda regla que de momento no tiene posibilidad alguna de prosperar por la decisión de la marca local de Podemos de aplazar en el tiempo ese debate. Los seis concejales de Xixón Sí Puede, tras pulsar la opinión de sus bases, admiten que el gobierno local no funciona, pero también consideran que lo que les separaba de los socialistas e impidió sellar un pacto a tres bandas hace 15 meses sigue estando ahí.

El gobierno de Foro no se muestra especialmente preocupado por los movimientos que se están dando desde la izquierda y defenderá su gestión municipal con un aluvión de datos. Tanto la alcaldesa Carmen Moriyón como su portavoz, Fernando Couto, pondrán el acento en la capacidad de diálogo que han demostrado durante todo el último año para cerrar acuerdos y alcanzar consensos en la Corporación más plural y fragmentada de la historia de la democracia.

Empleo, cobertura y PGO

Couto reivindicará ante el Pleno los esfuerzos del equipo de gobierno en aunar las voluntades de todos los partidos en tres ámbitos concretos: las políticas de empleo, las políticas de bienestar social y el nuevo modelo urbanístico de Gijón recogido en el Plan General de Ordenación (PGO) actualmente en fase de tramitación. De hecho, el acuerdo logrado entre cinco de los seis grupos municipales para romper con el modelo expansivo de los dos últimos planes generales aprobados por el PSOE será uno de los aspectos que serán resaltados en la intervención del portavoz de Foro.

A pesar de esos mensajes conciliadores, los ocho concejales del gobierno local se van a encontrar enfrente mañana con una catarata de reproches por parte de los cinco grupos de la oposición, tanto a izquierda como a derecha. Todos afearán, de uno u otro modo, la baja ejecución presupuestaria, las dificultades de Foro para ejecutar los acuerdos aprobados en el Pleno y la falta de un proyecto global de ciudad. También recriminarán las deficiencias que observan en la gestión de las cuestiones más cotidianas y también de los asuntos más complejos y de mayor entidad que, para toda la oposición, están sumiendo a Gijón en una situación de «parálisis e improvisación» agravada por el bloqueo político en el Gobierno de España.

El portavoz de Ciudadanos, José Carlos Fernández Sarasola, pedirá explicaciones por «la bajísima ejecución presupuestaria, hecho que también se produjo el año pasado». El edil lamenta sobre todo la falta de inversiones: «A estas alturas del año llevamos un escaso 10% ejecutado, cuando es el capítulo del que depende en gran medida la dinamización de la economía de nuestra ciudad, así como del empleo».

El test presupuestario

Sarasola critica que «se ve una clara parálisis de nuestra ciudad en todos los ámbitos: económico, social, empleo... Estamos hablando de un equipo de gobierno en clara minoría que sin embargo no ha sabido negociar con otros grupos municipales como es nuestro caso». «La primera prueba de cambio de talante la veremos con los presupuestos para 2017», agrega.

El portavoz del PP, Mariano Marín, considera que más que paralización lo que hay en la ciudad, achacable al gobierno de Foro, «es una falta de ambición y la carencia de proyectos importantes de futuro». «No puede ser que la actuación más importante para los próximos meses sea remodelar la calle de Marqués de San Esteban», apunta.

Marín reclamará «medidas de apoyo a las familias, menos asistencialismo y cultura de la subvención en las políticas de bienestar social, priorizar a los emprendedores y dejar de dilapidar recursos en políticas caducas , heredadas de los socialistas, como los planes de empleo».

El jefe de la oposición, el socialista José María Pérez, hilvanará su discurso sobre la premisa de que «Gijón no se merece este gobierno». Un gobierno, el de Foro, que para Pérez «solo espera a que el tiempo pase sin saber qué hacer».

El portavoz socialista volverá a remarcar que Carmen Moriyón está al frente del Ayuntamiento «porque algunos prefirieron a la derecha de Cascos que ser partícipes en un proyecto progresista». A pesar del reproche invitará a los seis ediles de Xixón Sí Puede a que reconsideran su posición y «se den cuenta del perjuicio para la ciudadanía de esta situación». «Aunque parte de ellos parecen mantener la misma posición que en junio de 2015, aún estamos a tiempo de cambiarlo pero ese tiempo para hacerlo ya es limitado», expondrá.

«Barco a la deriva»

Pérez sostendrá que Moriyón y su equipo «carecen de proyecto para ciudad y de criterio para tomar decisiones y tienen la descoordinación como seña de identidad». Carencias que, a su juicio, han conseguido que «el Ayuntamiento sea un barco a la deriva» donde se acumulan los problemas y los retrasos porque hay incapacidad para resolverlos.

Aurelio Martín, de IU, espera un debate «frío» tras el anuncio del portavoz de Xixón Sí Puede, en estas mismas páginas, de que la opción de una moción de censura está por ahora «congelada» y el debate diferido el tiempo. Mario Suárez del Fueyo reconoció en una reciente entrevista en El COMERCIO que «la ciudad está semiparalizada y el gobierno de Foro está siendo incapaz de ejecutar la mayoría de propuestas aprobadas en el Pleno». No obstante, también avanzó que antes de estudiar medidas más drásticas su grupo exigirá al equipo de gobierno «un conjunto de medidas concretas en cada área para que se vea la influencia política de Xixón Sí Puede y que Gijón se mueve». Aurelio Martín considera que ,a la vista de la deficiente gestión, «podemos resignarnos a seguir así tres años más o dar con una alternativa de gobierno de la mayoría municipal de izquierdas». «A los ocho concejales de Foro les está desbordando la situación actual», opina.