El Comercio

Jaime Cifuentes en 2014.
Jaime Cifuentes en 2014. / CITOULA

Defendió con ímpetu segregar la parroquia de Gijón

Tan malas y tirantes llegaron a ser las relaciones del dirigente vecinal fallecido con el gobierno socialista encabezado por Vicente Álvarez Areces que Jaime Cifuentes se atrevió a defender y promover la segregación de la parroquia rural de Somió del Ayuntamiento de Gijón. Cifuentes consideraba que ganando su independencia y convirtiéndose en municipio diferenciado Somió acabaría con la marginación en materia de inversiones a la que, a su juicio, el Consistorio gijonés sometía al barrio más exclusivo y señorial de la ciudad. Una especie de castigo por no comulgar ideológicamente con el gobierno local socialista. De hecho, el líder vecinal llegó a viajar al municipio costero coruñés de Cariño, para conocer in situ su segregación del Ayuntamiento de Ortigueira en 1988. Un proceso de separación que duró seis años y que fue impulsado también por una aguerrida asociación de vecinos como la que Jaime presidió.