El Comercio

Somió despide a Jaime Cifuentes, su presidente vecinal más combativo

Los familiares de Jaime Cifuentes, ayer, durante el funeral en la iglesia de San Julián de Somió.
Los familiares de Jaime Cifuentes, ayer, durante el funeral en la iglesia de San Julián de Somió. / A. FLÓREZ
  • Falleció a los 83 años sin ver resuelto su pleito de más de dos décadas con el Ayuntamiento por una expropiación forzosa en terrenos de La Guía

La iglesia de San Julián de Somió se llenó ayer de amigos y familiares para despedir a Jaime Cifuentes Zarracina, quien fuera presidente de la asociación de vecinos de la parroquia entre 1991 y 2001. Falleció a los 83 años víctima de una grave enfermedad con la que tuvo que lidiar en los últimos tiempos. Cifuentes fue un gran impulsor del colectivo vecinal de Somió al frente del cual se puso poco después de su paso de asociación familiar a asociación de vecinos, según explica Soledad Lafuente, la persona que le sucedió en el cargo hasta la actualidad.

Lafuente reivindica la figura de Cifuentes Zarracina, que residía en Fojanes, como «un líder vecinal muy válido, que supo rodearse de buena gente y con la que Somió ganó mucho durante toda una década porque supo agrupar y aglutinar». La también presidenta de la federación rural 'Les Caseríes' destaca «su carácter combativo con las causas que consideraba justas y su rectitud; era una persona muy consecuente con sus actos».

Tras su llegada la asociación de vecinos San Julián multiplicó por más de diez los socios, consiguió la mejora de muchos caminos, una nueva sede y recuperó la tradición de las fiestas. Mantuvo un fuerte pulso con los gobiernos socialistas de Vicente Álvarez y Paz Fernández Felgueroso y son especialmente recordados sus enfrentamientos con el por entonces concejal de Urbanismo, Jesús Morales. Acusaba a ambos alcaldes de olvidarse del barrio en materia de inversiones por el déficit de votos socialistas en la parroquia.

Ingeniero de formación, se enriqueció profesionalmente trabajando durante una etapa en varios países europeos. Trabajó para Duro Felguera y dirigió varias empresas del sector del metal hasta que se decidió a montar su propia compañía como empresario: Servicios Energéticos (Serener).

Casado con Charo de Valdés Scala, era padre de seis hijos. Su numerosa y unida familia, agrandada por sus diez nietos, fue su gran pasión en vida.

El párroco de San Julián, Luis Manuel Muiña, destacó en su homilía «lo conocido y querido» que era el fallecido en Somió, barrio para el que trabajó con denuedo en su etapa de dirigente vecinal para que mejorasen sus condiciones de vida.

Reclamación de dos millones

Jaime Cifuentes falleció sin ver resuelto su pleito de más de dos décadas con el Ayuntamiento por una expropiación forzosa en La Guía. Su familia asegura que para él fue un gran sinsabor haberse ido sin conseguir que se cumpliesen las numerosas sentencias ganadas en los tribunales. Todo se remonta a 1993 cuando unos terrenos que en la actualidad ocupan el parque que lleva el nombre de Alejo Caso, un supermercado y una urbanización de viviendas unifamiliares fueron enajenados a Jaime y a sus hermanos Dionisio y Filomena por el Consistorio gijonés.

Los afectados reclamaron ante la Justicia su disconformidad con el precio de la expropiación y en los tribunales se les fue dando la razón hasta acumular, según los herederos del fallecido, sentencias favorables (incluso del Tribunal Supremo) por una cantidad cercana a los dos millones de euros, incluidos intereses de demora. La familia de Jaime Cifuentes lamenta que el equipo de gobierno de Foro no haya resuelto esta situación heredada y que haya una consigna de 309.019 euros para este pago que sigue bloqueada.

Tras el funeral celebrado en la iglesia de San Julián, los restos mortales de Jaime Cifuentes Zarracina fueron trasladados al cementerio de Somió, donde recibieron sepultura.