El Comercio

El dióxido de nitrógeno, el que más afecta a la salud

Reunión de la comisión de seguimiento del plan de calidad del aire de Gijón celebrada ayer en la sede de la EMA.
Reunión de la comisión de seguimiento del plan de calidad del aire de Gijón celebrada ayer en la sede de la EMA. / JORGE PETEIRO
  • Un estudio en atención primaria y hospitales confirma los efectos de la contaminación sobre la población asturiana

  • El Principado apunta a las emisiones del tráfico como principal riesgo a corto plazo para las enfermedades respiratorias

El Principado presentó ayer en el marco de la comisión de seguimiento del plan de calidad del aire los resultados de un estudio realizado por la Unidad de Epidemiología Laboral y Ambiental de la Consejería de Sanidad sobre el modo en que la contaminación ambiental afecta a la salud de los ciudadanos. El análisis compara los datos de consultas por asma en los centros de atención primaria y los ingresos hospitalarios por enfermedades respiratorias y cardiocirculatorias con la evolución en las últimas décadas de cuatro contaminantes (dióxido de azufre, dióxido de nitrógeno, partículas en suspensión y ozono).

Las conclusiones del estudio señalan que, de los compuestos analizados, el dióxido de nitrógeno es el que presenta una mayor asociación estadística con los indicadores de salud. «Cuanto mayor es la concentración de NO2, más alto es el riesgo de consultar en un centro sanitario y de quedar ingresado en un hospital», recoge el informe. Los mayores efectos de este contaminante se producen sobre las enfermedades respiratorias.

También se detecta un comportamiento similar con respecto al dióxido de azufre y las partículas en suspensión, aunque con una menor incidencia. Situación diferente se da con el ozono (O3). «Los días de menor concentración de ozono se observan un mayo rnúmero de consultas e ingresos hospitalarios». Esto se debe, argumentan los redactores, a «la particular formación de este contaminante secundario a partir de otros, de forma que cuando hay más dióxido de nitrógeno se mide menos ozono». En este sentido, se concluye que «actualmente el ozono en Asturias no plantea problemas de salud».

Con los datos analizados el estudio da por respondida la pregunta de si la contaminación atmosférica tiene efectos negativos sobre la salud de la población asturiana. «La respuesta es sí, como era previsible de acuerdo con el conocimiento científico y los inequívocos posicionamientos de las agencias de salud y medio ambiente de todo el mundo». Tras identificar el dióxido de nitrógeno como «el principal factor de riesgo a corto plazo para las enfermedades respiratorias y circulatorias», el informe remarca que este contaminante, junto a las partículas en suspensión, «es generado en gran parte por el tráfico». El Principado aboga por medidas como los planes de movilidad.

Un plan «certero»

La consejera de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Belén Fernández, consideró ayer que el plan de calidad del aire de Gijón «ha sido certero y está dando muy buenos resultados» y aseguró que en lo que va de año la concentración de partículas PM10 se ha reducido entre un 12% y un 22%, según la estación de medición. Tan solo se registran incumplimientos en la red de control de las empresas, en concreto en Monteana. «Tiene una relación evidente con la actividad siderúrgica del entorno».

Fernández anunció la revisión de las autorizaciones ambientales concedidas para actividades potencialmente contaminadoras, para incluir como obligatorios algunos parámetros que ahora tan solo constan como recomendaciones. Celebró además los avances en el puerto para la instalación de apantallamientos.